Kodak resucita su película positiva Ektachrome, retirada del mercado hace 4 años

La emulsión volverá a finales de este año y estará disponible en formato Super 8 y diapositiva de 35 milímetros

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“Estamos observando un resurgimiento del interés por capturar imágenes en película”. Con estas palabras ha explicado Kodak una de esas noticias que hace poco tiempo parecían impensables: la vuelta al mercado de una emulsión que ellos mismos retiraron por falta de ventas hace 4 años.

Pero, al parecer, la tendencia ha cambiado y a finales de este 2017 la película Ektachrome volverá a los escaparates. La emulsión renovada -explican desde Kodak Alaris- se producirá en su fábrica de Rochester y mantendrá las señas de identidad de esta diapositiva de grano fino que durante décadas fue una de las más populares del mercado.

La película Ektachrome estará disponible tanto para cine -en formato Super 8- como para fotografía, en rollos de 135 milímetros. Por ahora no hay detalles sobre su precio.

Aunque el anuncio ha despertado reacciones de lo más entusiastas y ya hay quienes hablan de una de las noticias fotográficas del año, tampoco faltan las opiniones más escépticas.

Empezando por una pregunta más que lógica: ¿tiene sentido anunciar con un año de antelación la vuelta de un producto que la propia compañía retiró hace no mucho por falta de ventas?

La Kodak Super 8 que se anunció a bombo y platillo hace un año y de la que no ha vuelto a haber muchas noticias

Tampoco habría que olvidar que en la pasada edición de la feria CES Kodak también anunció su nueva cámara Super 8 de la que, tras arrasar en todos los titulares, no se ha vuelto a saber demasiado..

Y es que jugar la baza histórica y recuperar algunos de los productos más icónicos de su catálogo se ha convertido desde hace un tiempo en la nueva estrategia de las compañía. Sin ir más lejos, hace unos meses Kodak presentaba su nuevo logo que  recuperaba en gran medida la identidad original abandonada hacía dos décadas. Por no mencionar el Kodak Ektra, el penúltimo intento de la firma por triunfar con un teléfono orientado a la fotografía.

Un repaso a la hemeroteca también ayuda a recordar que las noticias alrededor de Kodak Alaris -responsable entre otros segmentos del negocio de películas heredado de Kodak tras su concurso de acreedores- no siempre invitan al optimismo. En primavera de 2016, por ejemplo, la firma anunciaba el cierre de su principal fábrica en Reino Unido por la caída en la demanda de papel negativo de color.

En cualquier caso, de cumplirse lo prometido, la futura vuelta de la película Ektachrome en el último trimestre de 2017 seguramente dejará otra pregunta en el aire para los amantes de la fotografía química.

¿Ocurrirá lo mismo con la mítica Kodachrome o su solamente entierro -aquel último rollo en manos de Steve McCurry- y el complejo revelado que requería esta emulsión hacen que en este caso no haya posible vuelta atrás?

9 Comentarios

  1. El carrete no ha muerto, aunque algunos tengan ganas de matarlo:

    http://www.quesabesde.com/noticias/el-carrete-no-ha-muerto-opinion_12074

    Pero dejando aparte las posturas incendiarias, subjetivas, parciales e individualistas (nunca me gustaron los artículos de opinión de Eduardo Parra en QSD, se me nota, ¿Verdad?) tengo que decir que menos mal, porque hubiera sido muy triste que la fotografía química desapareciera. A pesar de que siempre he defendido la lógica de la coexistencia de ambas tecnologías, reconozco que en más de una ocasión llegué a temer que el carrete no pudiera mantenerse a flote. Por suerte, en los últimos años ha quedado claro que está muy vivo, que tiene su mercado, y que hay un colectivo de gente que no está dispuesto a dejarlo morir (un ejemplo: Sales de Plata, en Madrid).

    Y por muchos años, ojalá.

    • Jajaja. Qué jugosa la ristra de comentarios: cuentapíxeles VS puretas… 😀

      Por cierto, cancelaste la cuenta o te banearon ?

  2. Buenas intenciones o cosas lógicas.
    Me resulta difícil creer que se vuelva a filmar en Super 8. Yo filmé en 8 y en Super 8. Recuerdo lo que era el sonido inentendible en esa tirita magnética que se le pegaba y, poco después se despegaba, borraba, etc. La calidad óptica que admitíamos era infinitamente inferior a la obtenible con cualquier cámara digital, y ni hablemos de un equipo 4k. Puede ser que alguien compre un par de rollitos para mostrarle a los nietitos como funcionan las cámaras del nono. Pero de ahí usarlas el gran público: …Permitanme ser escéptico.

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