Nikon D3400: análisis

La conexión inalámbrica Snapbridge y la mejora de la autonomía son las principales novedades de una réflex sencilla y muy competitiva

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¿Puede la conectividad inalámbrica de una cámara ser noticia en 2016? Dicho así suena raro, pero en cierto modo para Nikon hace meses que ese es uno de los pilares en la renovación de su gama.

Y es que no hablamos de un Wi-Fi convencional (en este caso es Bluetooth, por ejemplo) sino de un sistema bautizado como Snapbridge y que facilita bastante la comunicación entre cámara y smartphone.

Abanderando esta función como principal novedad, hace unos meses Nikon anunció la D3400, su nueva réflex de entrada. Un modelo pequeño, sencillo y a precio competitivo (unos 600 euros con el zoom retráctil 18-55 mm f3.5-5.6) que pretende seducir a los fieles a las SLR que no quieren oír hablar de cámaras sin espejo ni inventos raros.

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Quienes no estén especialmente interesados en que su cámara y su móvil se entiendan pueden dejar de leer porque esta réflex no es para ellos. La D3300 sigue a la venta y a mejor precio, así que no hay mucho más que hablar si su plan es una SLR nikonista.

Pero para el resto, tras unas semanas de uso hemos recopilado lo más interesante de esta modesta réflex. Y, por supuesto, también esos detalles que animan a mirar un poco más allá y pensar en otras gamas y modelos.

Lo nuevo

Tímida renovación sería la forma políticamente correcta de decir que esta D3400 llega con contadas mejoras y novedades respecto a la generación anterior. Algo que podría ser comprensible en esta gama sencilla y de precios asequibles, pero que no desmerece un par de tirones de orejas.

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Empecemos por ahí. ¿Qué sentido tiene eliminar ahora la conexión para micrófonos que tanto nos gustaba en la D3300? ¿La desaparición del sistema de limpieza del sensor significa que no lo necesita o que no servía de mucho?

Dos pasos atrás difíciles de justificar, por mucho que la D3400 llegue con otras mejoras interesantes: la conexión inalámbrica de la que ya hablaremos, y una autonomía realmente impresionante que alcanza los 1.200 disparos por carga.

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Tampoco es que la D3300 se nos quedara corta de batería, pero sin duda es una buena noticia. Y un recordatorio para todas esas sin espejo -incluidas las de gama media y alta- que apenas aguantan 400 disparos sin pasar por el cargador.

Por lo demás, se mantiene el estupendo sensor APS-C de 24 megapixeles, el visor con una cobertura del 95% (detalle a mejorar), la ráfaga de 5 fotogramas por segundo, el sistema de enfoque de 11 puntos y el vídeo Full HD. Cifras convencionales que nos recuerdan que estamos en la base del catálogo nikonista.

Diseño y manejo

¿Por 600 euros no querrás una cámara que parezca de 1000? Algo así piensa uno al coger esta réflex entre las manos y comprobar lo ligera que es. Tampoco es que eso o su comedido tamaño sea malo -al contrario- pero sí que transmite cierta sensación de debilidad. Por no recurrir a eso de plasticoso que tantas veces decimos. Pero, lo dicho, por ese precio y en esta gama no se puede pedir mucho más.

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En realidad poco o nada ha cambiado respecto a la generación anterior, con un manejo muy simplificado y repleto de menús de ayuda en pantalla. Algo que nos hace recordar que un monitor táctil sería bienvenido y, puestos a pedir, que sea también móvil. ¿Demasiado para este precio? Posiblemente. Lo mismo que un segundo dial de control, aunque hay cámaras tan baratas como ésta que sí lo ofrecen.

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En cualquier caso, la D3400 es, igual que la D3300, una pequeña réflex, muy fácil de manejar, pequeña y ligera. Hay que reconocer que el agarre es bueno y que, si bien el usuario experimentado echará de menos algunos mandos, el fotógrafo que comienza y al que va dirigida no tendrá mayor problema.

Calidad de imagen

Sin duda, el punto fuerte de esta D3400. Los resultados en realidad son casi idénticos a la D3300 porque, más allá de los presumibles cambios en el procesador, el CMOS de tamaño APS-C de 24 megapixeles y sin filtro de paso bajo sigue siendo el mismo.

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Se trata de un captor conocido y que, sin duda, sigue liderando el mercado si hablamos de control de ruido, nivel de detalle y rango dinámico. Los JPEG que ofrece la cámara son -pensando en el usuario al que va dirigida- muy buenos, y las posibilidades de los RAW excelentes.

No hay que perder de vista que hablamos del mismo CMOS usado en gamas muy superiores, lo que demuestra que al final el precio y rendimiento de una cámara no lo marca tanto su sensor, como otros detalles: enfoque, construcción, visor…

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Sin ser ninguna maravilla, el zoom 18-55 mm f3.5-5.6 VR AF-P con el que se comercializa esta cámara aporta dos ventajas interesantes: es retráctil, con lo que ocupa menos mientras no lo usamos (también nos obliga a un gesto más antes de disparar), y muestra un comportamiento más dinámico y silencioso al enfocar en modo Live View.

Pese a ello, el enfoque cuando trabajamos desde la pantalla trasera sigue sin ser el punto fuerte de esta réflex. No es que no consiga enfocar, pero está a años luz de lo que hemos visto en modelos sin espejo, también en esta gama más sencilla.

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En su favor hay que reconocer que el sistema de enfoque tradicional de 11 puntos es muy resolutivo y, pese a sus limitaciones en cuanto a cobertura y velocidad comparado con mecanismos superiores, cumple de sobra con lo que se espera en esta gama.

¿Hemos dicho ya que tiene una autonomía de 1.200 disparos por carga? Sí, pero lo repetiremos porque es bastante impresionante.

Conectividad

Pero quienes estén realmente interesados en la D3400 seguramente será porque habrán oído hablar de su conexión inalámbrica. Algo que se ha estandarizado en casi todas las cámaras -todavía queda algún despistado- pero que Nikon ha querido reinventar con su tecnología Snapbridge.

Tal y como explicamos en el vídeo de prueba que hemos publicado, la gracia del sistema radica en su facilidad de uso. Basta con enlazar la cámara y el teléfono a través de la conexión Bluetooth, configurar la aplicación y listo.

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Si lo ajustamos así, a partir de ese momento cualquier foto que disparemos con la cámara de trasladará al móvil en una versión de 2 megapixeles. Puede parecer obvio, pero tras probar los sistemas Wi-Fi de todas las cámaras, este nos ha parecido el más sencillo y eficaz. A fin de cuentas lo que queremos es olvidarnos de él y que simplemente funcione.

La mala noticia es que la falta de conexión Wi-Fi en esta D3400 impide poder usar el teléfono como disparador y controlador remoto de la cámara. Para muchos, la función más interesante de la conectividad inalámbrica de una cámara.

Para quién sí (y para quién no)

Podríamos alargarnos mucho más e incluso entrar en la consabida discusión. ¿Tiene sentido a estas alturas presentar una réflex tan sencilla cuando hay decenas de opciones en el mercado de las sin espejo? Más pequeñas, más rápidas y a precios muy competitivos también, por cierto.

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Por si a alguien le interesa, los datos de ventas de cada año siguen respondiendo a esa cuestión: sí, hay usuarios que siguen queriendo cámaras réflex. Y si es con el logo de Nikon o Canon, pues mejor.

El caso es que esta D3400 es una de esas renovaciones que le dejan a uno un poco frío. Por calidad de imagen y precio hay poco que criticar. También por autonomía, enfoque e incluso tamaño.

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Pero la cosa se complica al ver que no sólo faltan novedades, sino que también se retrocede en algunos pasos para -suponemos- marcar diferencias con gamas superiores. En todo caso y como ya hemos adelantado al principio, sólo para quienes la conexión inalámbrica sea imprescindible tiene sentido esta D3400 frente al modelo anterior.

¿Nos ha gustado? Para lo que es y lo que cuesta, sí. ¿Esperábamos más? Por supuesto, aunque posiblemente el problema es nuestro por pecar de ingenuos y no asumir que si queremos una ganga lo mejor es mirar al escaparate de hace un año, no a la última novedad.

El resumen

  • No apta para quienes busquen grandes novedades.
  • Excelente calidad de imagen.
  • Precio muy competitivo.
  • La conectividad Snapbridge es una gran idea y está bien implementada.
  • No tiene Wi-Fi, así que no hay opción de control remoto desde el móvil.
  • Hay cámaras más pequeñas y rápidas en esta categoría.
  • La desaparición del conector para micrófonos y el sistema de limpieza del sensor son un paso atrás

En nuestra galería en Flickr tienes las imágenes a resolución completa y en JPEG. Y desde aquí puedes descargarte también los archivos RAW.

7 Comentarios

  1. Hola, compradla si necesitais el Snapbridge que solo pasa la foto al movil en calidad de 2 mpx en JPEG , porque comparandola con mi D3300 perdeis:
    Conexión exterior micro estereo (el incluido no suena mal pero es mono)
    Conexión modulo wifi
    Conexión modulo GPS
    Perdida de potencia del flash que pasa de 12 a 7 G (uno de los motivos de que dure tanto la bateria)
    Perdida del sistema de limpieza del sensor (tal vez sea la una de las razones por las que pesa unos gramos menos)
    En resumen que la D3300 está mejor equipada, se puede comprar con las mismas opticas y cuesta 100 euros menos.

  2. ( continua )
    Creo que lo mas lógico era incluirle el wifi a la D3300 y no tocar nada mas.
    Ahora que si lo han hecho para diferenciarla de la gama superior, pues menuda faena.
    Espero que Nikon reflexione sobre el tema y no vuelva a hacer algo igual o a la mejor tendré que pasarme a Canon, que por cierto tengo las analogicas EOS 650 y 600 y siempre me funcionaron a la perfección.
    Así es la vida, lo que te da por un lado, por el otro te lo quita.
    Felices Fiestas a todos.

  3. Aunque me gustan mucho más las ‘sin espejo’, llevo algunos meses sin cámara y no he podido aguantar más: he comprado la D3300. Es la más barata que había en la tienda y Nikon siempre me ha gustado en réflex más que otras marcas. Además tanto mi hermano como un amigo tienen bastante equipo Nikon que pueden dejarme, así que no me lo pensé y fuí a por esta chiquitina.
    Veo que la D3400 se ha dejado por el camino ciertas cosas que, al menos a mi, me parecen importantes, como su sistema de limpieza del sensor y la conexión para micro externo. Se agradece una mayor autonomía de la batería, pero la que trae la 3300 ya me es suficiente.
    Agradezco que estos equipos sigan trayendo de serie un cargador de batería externos, porque actualmente casi todas las ‘sin espejos’ están prescindiendo de este accesorio de serie y nos obligan a adquirir uno por nuestra cuenta, con el sobregasto que conlleva.
    También agradezco el esfuerzo por empequeñecer lo máximo posible esta gama de cuerpos, así como el objetivo de serie, el AF-P 18-55mm. Yo me pillé el kit con el objetivo no VR, pero no me importa si la calidad que ofrece es la misma (además salía más barato y en estos momentos necesito ahorrar lo máximo posible). El sistema de enfoque por pasos es silencioso y rápido, me está gustando mucho. En vídeo siempre lo uso en manual, pero en foto se agradece.

    Un saludo.

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