Recorriendo La Habana con la cámara más extraña del mercado

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Raras, singulares, extrañas… Hay muchas formas de llamarlas, pero está claro que desde hace ya muchos años las cámaras de Sigma se empeñan en salirse del guión. Algo que, al menos a nosotros, nos provoca un curioso sentimiento bipolar: a ratos las tirarías por la ventana desesperado ante algunas de sus limitaciones, pero otras veces no puedes no quererlas. No sólo porque son las raritas del mercado y tienen la osadía de salirse del guión habitual, sino porque su sensor Foveon X3 ofrece una calidad de imagen con la que pocos -muy pocos- modelos pueden competir.

Así que a la hora de hacer el equipaje para Cuba y contra lo que dictaba el sentido común la Sigma sd Quattro se unió a la expedición. Nos temíamos que no iba a ser la cámara ideal para viajar y la experiencia ha demostrado que estábamos en lo cierto.

Es algo más grande de la cuenta, le falta agilidad al enfocar y disparar, lo de la pantalla y visor es imperdonable y a partir de 400 ISO la calidad de imagen cae. Cuba es un terreno duro para cualquier cámara, pero la Sigma no ha llevado demasiado bien lo del calor tropical y bastaba dejarla un par de minutos en la bolsa sin apagar para que saltaran las alertas de temperatura de la cámara. No es que fuera a arder cual Samsung Note 7, pero teniendo en cuenta sus problemas con el ruido tampoco era buena idea forzar el asunto.

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En plena acción en La Habana con una Sigma sd Quattro ardiendo entre las manos y conversando de lo divino y lo humano con un babalawo. Foto de Héctor Delgado

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Una elección cuestionable para irse de viaje a no ser que la idea sea plantar el trípode y disparar con mucha calma, la verdad. Sobre todo teniendo en cuenta que Sigma tiene modelos compactos con idéntico sensor y calidad de imagen que resultan bastante más manejable.

Pero, pese a todo -aquí viene el ataque bipolar- mientras revisamos las imágenes de estos 9 días por La Habana no podemos dejar de sonreís al ver unos JPEG con un nivel de detalle espectacular y unos RAW a los que nadie les tose en cuanto a rango dinámico. 1000 euros el cuerpo y unos 400 euros el 30 mm f1.4 Art. ¿Seguro que tu flamante y carísima cámara de formato completo podría con este bicho raro?

5 Comentarios

    • Hola Félix,

      La verdad es que no trabajé demasiado con ella allí. Estamos pendientes de publicar una prueba de este modelo, aunque habrá que actualizarla con la llegada de la A6500. Esperemos poder contarte en breve, pero como pistas rápidas: excelente calidad de imagen, enfoque el más rápido que hemos visto en una sin espejo, vídeo prometedor -hay quejas de calentamiento, aunque a nosotros no nos ha pasado- y manejo y menús mejorables. Saludos!

  1. Me encantan las Sigma he tenido 3 y no puedo estar más de acuerdo contigo. Es totalmente impresentable que creen una cámara con ruido a partir de los 400 asa, con poca o ninguna compatibilidad de ópticas, con menús incómodos y aps c a precio de full frame… Es una autentica tomadura de pelo.

    Ahora bien, a 200 asa y cerraditas de diafragma dan unos resultados en cuanto a la profundidad de color y al rango dinámico que no tienen rival.

    Esta primavera, cuando vuelva la luz, la vuelvo a sacar.

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