
Un reciente informe de CIPA -la asociación de la principales marcas japonesas del sector fotográfico- aseguraba que las exportaciones en 2025 superaron las de 2024. Algo que, atención, no ocurría desde 2017 y que certificaba que, sin acercarse a los números de antes, el mercado de la fotografía vuelve a crecer.
Algo que, por lo visto, no se traduce igual para todas las marcas. Aunque todavía quedan unos meses para que termine el año fiscal japonés, los datos del último trimestre ya permiten adivinar que ha sido un gran año para Fujfilm y no tanto para Nikon.
Ambas compañías han presentado recientemente sus resultados, y la diferencia es abismal pese a que, si hablamos de ventas globales, Nikon -tercera en el ranking- tiene cierta ventaja sobre Fujifilm, la cuarta de la lista. Eso sí, además de un potente músculo industrial que la hace menos dependiente de la gama de imagen, Fujifilm cuenta con una gran baza: sus cámaras Instax.

Son el gran negocio fotográfico del momento. No sólo por unas ventas imparables que han llevado a Fujifilm a continuas ampliaciones de la producción, sino porque a diferencia del resto de gamas tienen eso que el mercado más quiere: consumibles.
Según resumen en Petapixel a partir de las cifras presentadas a inversores, incluso centrándose en el área de Imaging, Fujifilm tiene una gran fortaleza, con un incremento de casi un 15% en los beneficios de esta área.
Una situación bien diferente es la que presenta Nikon, que suma otro trimestre de pérdidas, y dibuja un 2025 en el que la caída es ya de 600 millones de dólares. Pese a que los analistas señalan causas ajenas a la compañía (divisas, impuestos internacionales…) como principal causa, lo cierto es que la compañía también reconoce un bajada en sus ventas.
La buena notica es que al menos el área de imagen de Nikon se libra de los números rojos, aunque tanto las ventas como el beneficio caen respecto a ejercicios anteriores. Algo que, cabe suponer, la compañía quiere paliar apostando más por el segmento del vídeo y el cine tras la compra de RED y la llega de su Nikon ZR.
Nikon ya pasó por una situación delicada durante 2020, pero tras una profunda reestructuración la compañía parecía haber dado con una fórmula estable para su negocio, combinando el área de imagen con su pujante presencia en el ámbito industrial.









