iPhone 17 Pro para vídeo: ¿qué aportan el ProRes RAW y el «open gate»?

Desde que los iPhone 15 Pro estrenaron la grabación en ProRes y con curva log, podemos decir sin lugar a dudas que el teléfono de Apple es una pequeña videocámara de bolsillo con la que se pueden hacer cosas increíbles. Y es que con un poco de mañana podemos conseguir una calidad de imagen que hace no mucho nos hubiera parecido ciencia ficción.

En nuestro análisis del iPhone 15 Pro dedicado a la función de vídeo, ya vimos como las secuencias grabadas con este teléfono se podían igualar sin problemas a las obtenidas con una Panasonic Lumix S5 IIx, haciéndolas casi indistinguibles unas de otras.

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Está fue una verdadera revolución, porque por primera vez se podía grabar vídeo con un móvil sin que se notara a la legua que era precisamente eso, un vídeo grabado con un móvil. Tras esta sacudida el iPhone 16 Pro pasó un poco de puntillas por el vídeo, y no trajo grandes novedades más allá de la grabación en 4K a 120 fotogramas por segundo.

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Pero el iPhone 17 Pro sí ha llegado con dos novedades que han vuelto a llamar la atención de los amantes del vídeo y filmmakers de toda índole: la captura en formato ProRes RAW y la posibilidad de grabar en open gate, es decir usando toda la superficie del sensor.

En este análisis os vamos a explicar en que consiste todo esto y que es lo que realmente aporta. Y ya os advertimos desde aquí que para la mayoría de usuarios estas dos novedades no van a marcar ninguna diferencia, aunque sin duda habrá una parte muy pequeñita de los que se compren este iPhone que las van a disfrutar mucho.

También aprovecharemos para repasar otras novedades interesantes que quizás no han copado tantos titulares, pero que demuestran una vez más lo conectado que esta Apple con la industria audiovisual.

¿Que es ProRes RAW?

ProRes RAW es un códec de Apple que busca ofrecer la flexibilidad en posproducción de un formato RAW estándar, con los tamaños de archivo ligeros y manejables que tenemos con un formato comprimido, como el ProRes o el H.265. Así ProRes RAW es lo que se conoce como un formato RAW comprimido, como el BRAW de Blackmagic o el REDCODE RAW de RED.

Al grabar en este formato, se recoge la información de vídeo directamente del sensor antes de aplicar procesos como el WB, la nitidez, la reducción de ruido o el famosos debayering, y son estos datos puros los que se comprimen para aliger el peso del archivo. El resultado es un archivo muy flexible y con mucha información con un peso «moderado».

Y podemos moderado entre comillas porque un minuto de vídeo en ProRes RAW y open gate a 25 fotogramas por segundo ocupa la friolera de 12 GB, y si grabamos en ProRes RAW HQ (con menos compresión) la cifra se dispara a 17 GB.

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¿Y en que me beneficia grabar en este formato? En esencia no vamos a notar un aumento de calidad evidente respecto a lo que ya nos daba el ProRes en Log de los iPhone 15 y 16 Pro, que ya vimos en su momento el potencial que tiene. Lo que ganamos con el ProRes RAW es sobre todo flexibilidad en posproducción, con un control muy preciso sobre los colores que nos permite, por ejemplo, corregir un balance de blancos totalmente desviados con mucha facilidad.

También se nota en la gestión del ruido, ya que el ProRes RAW no aplica ninguna -o casi ninguna- reducción de rudio a la imagen. Así si comparamos dos planos a 3200 ISO uno el ProRes RAW y otro en ProRes 422 vemos como el ProRes RAW tiene mucho más grano, pero también más nitidez. Eso deja en manos del editor decidir cuanto ruido quitar y cuanto detalle conservar.

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Pero claro, grabar en este formato también tiene sus peajes. Es necesario usar un disco SSD externo, el estabilizador deja de funcionar por completo obligándonos a usar un trípode o un gimbal, y sobretodo se trata de un formato que requiere una curva de aprendizaje y un flujo de trabajo que no siempre es sencillo.

Open Gate

La otra gran novedad del iPhone 17 Pro es que puede grabar en open gate, es decir usando toda la superficie del sensor en formato 4:3 con un tamaño de cuadro de 4224 x 3024 píxeles. Un prestación muy demandada últimamente en el segmento del vídeo y que es realmente sorprendente ver en un teléfono.

Esto sirve básicamente para tener un vídeo con mucha más información, que podremos recortar muy fácilmente en posproducción en vertical, en horizontal o en cuadrado. También es interesante para usar objetivos anamórficos.

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Y como no también también se puede usar para grabar en 4:3 y dejarlo directamente así, que la verdad es que es un formato que aprovecha las pantallas que nos son totalmente panorámicas.

Apple Log 2 y nuevo telefoto de 48 MP

Al margen de estas novedades Apple ha lanzado también una segunda versión de su curva logarítmica, Apple Log 2. La mejora respecto a la versión anterior es sutil, aunque si hemos podido observar una mejor gestión del color y unos LUTS de conversión más adecuados.

Los colores se ven más naturales y menos saturados que con la primera versión, y hay un mejor control de las luces altas. Una vez más poca gente va a notar el cambio. pero demuestra que Apple va en serio con estos detalles.

El nuevo tele de 100 mm y 48 megapíxeles también se puede usar en video, en ProRes RAW y en open gate, y la mejora respecto a lo que teníamos en la generación anterior es evidente, sobre todo a nivel de detalle y nitidez. Y poder llegar a 200 mm con recorte es muy interesante.

Blackmagic Prodock

Llegados a este punto ya no cabe duda de que el iPhone es una auténtica videocámara de bolsillo, y que está preparada para integrarse en rodajes más serios. Pero para ello es necesario rodearlo de accesorios que van a servir para aprovechar otras prestaciones profesionales como el Genlock.

Este protocolo permite sincronizar de forma precisa varias cámaras entre ellas para hacer cosas como, por ejemplo, un bullet time. También sirve para sincronizar la señal de la cámara con la frecuencia de las pantallas LED para evitar parpadeos o con dispositivos de audio externos.

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Para usar esta prestación hay que echar mano de accesorios como el Blackmagic Prodock. Un hub profesional que se que conecta al USB-C del iPhone y cuenta con conexión HDMI para monitores externos, conexiones BNC para Genlock y código de tiempo, entrada de micro y salida de auriculares, dos USB-C para discos SSD y entra de alimentación CC de 12 voltios.

Apple cree en el vídeo

Muchos estaréis pensado que, con razón, que la mayoría de los compradores del iPhone 17 Pro es muy probable que jamás utilicen ninguna de estas novedades en vídeo. Pero demuestran que Apple se toma muy en serio sus teléfonos, y que creen en el potencial creativo que pueden tener incluso en rodajes de alto nivel, aunque sea algo muy nicho.

Y probablemente es gracias a esto que el iPhone sigue siendo el mejor teléfono para grabar vídeo del mercado, con bastante diferencia respecto al resto. Si en fotografía ya hay otros terminales que puede igual -e incluso superar en algún aspecto- al teléfono de Apple, lo cierto es que en vídeo el iPhone sigue siendo el rey.

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