
Aunque el titular de este artículo pueda parecer un anacronismo y probablemente los títulos nobiliarios no son ahora mismo un tema prioritario en el país -ni en el mundo-, en esta casa celebramos cualquier premio de reconocimiento a la gran Cristina García Rodero.
La fotógrafa de Magnum ha sido nombrada marquesa del Valle de Alcudia por el Rey Felipe VI en reconocimiento a su trayectoria artística. “La obra fotográfica de doña Cristina García Rodero, centrada en capturar la emoción y la dignidad, y su sensibilidad para retratar los aspectos más íntimos y ocultos del ser humano merecen especial reconocimiento más allá del mundo de las artes”, recoge el Boletín Oficial del Estado publicado el pasado 25 de junio.

Cristina García Rodero, que ha recibido numerosos reconocimientos, ganó el Premio Nacional de Fotografía en 1996 y fue la primera fotógrafa española admitida el la mítica agencia Magnum Photos. En 2008 se inauguró un museo con su nombre en Puertollano, su ciudad natal, donde se conserva gran parte de su archivo.
El Rey ha concedido este y otros 5 marquesados -coincidiendo con su décimo aniversario como Jefe de estado- a celebridades de diferentes ámbitos como Rafa Nadal o Luz Casal. «sus respectivas trayectorias son exponentes de la excelencia, ya sea al servicio de la Corona o en el ámbito del pensamiento, la cultura, la ciencia, las artes y el deporte” leemos en el comunicado oficial de la Casa Real.
El título de marquesa, que es hereditario, hoy en día no otorga ningún privilegio legal o fiscal y tampoco ventajas económicas. Se trata de un reconocimiento honorífico que reconoce el gran trabajo de la fotógrafa. Por cierto, el tratamiento protocolario oficial es “Excelentísima Señora” o “Ilustrísima Señora” por si os encontráis con ella en algún festival de fotografía, aunque para nosotros siempre será la maravillosa Cristina García Rodero.










