
En Photolari hace tiempo que venimos diciendo que prácticamente cualquier cámara del mercado es capaz de ofrecer una calidad de imagen espectacular si está en buenas manos. Así que cada vez es más habitual encontrar grandes producciones de cine grabadas con cámaras de consumo, que están al alcance de cualquiera.
Tal es el caso de Magallanes, la nueva película del realizador filipino Lav Díaz, que está rodada íntegramente con la Panasonic Lumix GH7, una cámara que se puede comprar actualmente por unos 1900 euros. Protagonizada por Gael García Bernal, la película narra la vida del explorador y navegante portugués Fernando de Magallanes, y ya ha sido exhibida en el festival de Cannes con una gran acogida por parte de la crítica y el público.
El director Lav Díaz encontró en la Panasonic GH7 y su sensor Micro Cuatro Tercios la cámara perfecta para conseguir el estilo realista y documental que buscaba para su película, cercano al look de las antiguas cámaras de cine de 16 mm. Además todo la película está rodada en formato 4:3, algo que la GH7 ofrece de forma nativa.
Buena parte de la película está grabada en escenarios naturales, con terrenos accidentados y condiciones climáticas impredecibles, y con un equipo humando muy pequeño. Unas circunstancias en las que una cámara compacta y resistente como la GH7 se puede desenvolver muy bien.

Además toda la película está rodada únicamente con solo dos objetivos: el 12 mm f1.4 y el 25 mm f1.7, ambos de Panasonic y nativos del formato Micro Cuatro Tercios. A pesar de usar lentes luminosas, el director ha apostado principalmente por hacer largas tomas estáticas con mucha profundidad de campo, buscando emular la estética de las obras pictóricas de la época.
La nueva película aún podría tardar unos días en llegar a los cines, pero en su espectacular tráiler ya podemos ver todo el partido que le han sacado a la Lumix GH7, aunque es muy probable que la textura final se haya conseguido haciendo un transfer de digital a analógico.











¿Y por qué no?. Lo importante en una película es el guion. Hoy con lo que ofrece la tecnología no hace falta alquilar equipos de precio astronómico. Usar un ordenador de 20 núcleos a la hora de escribir no te convierte en Stephen King, incluso puedes hacerlo a mano y obtener el mismo resultado aunque sea más cansado. El hábito no hace al monje. De todas formas ya se filmó hace algunos años una película de terror, no recuerdo el título, con una Sony A7SIII y la calidad de la misma era brutal.