Lunch atop a Skyscraper, o Almuerzo sobre un rascacielos en español, es una sin duda una de las fotografías más populares y reproducidas de la historia, y una de las más representativas de la ciudad de Nueva York. Fue tomada durante la construcción del Edificio RCA en el Rockefeller Center, en 1932.
La famosa imagen muestra a once trabajadores de la construcción almorzando tranquilamente, mientras descansan sentados en una viga suspendida a 260 metros de altura sobre las calles de la cuidad.

Lo chocante es que los obreros no cuentan con ningún sistema de seguridad o arnés, lo que convierte a esta imagen en un fiel reflejo de las condiciones laborales en los Estados Unidos durante la Gran Depresión. Así mismo es un certero documento histórico sobre la transformación de Nueva York en la ciudad de los rascacielos.
Casi un siglo después, el Rockefeller Center acaba de inaugurar una atracción que permite a los visitantes emular a estos trabajadores y recrear esta icónica fotografía. Se llama The Beam, y consiste simple y llanamente en una plataforma que emula una gran viga y que se eleva sobre la azotea del edificio.

Obviamente en este caso los turistas no corren peligro como aquellos despreocupados obreros, ya que la atracción solamente se levanta unos doce metros sobre el mirador de la azotea. Pero ajustando un poco el encuadre y jugando con las perspectivas se puede conseguir un efecto similar al de la foto original.
Be lifted over 800 feet above the streets of Manhattan on The Beam at Top of the Rock. Pick up your tickets now: https://t.co/41vcGq7AjE
SEE YOU AT THE TOP. pic.twitter.com/sZzHvVnonl
— Rockefeller Center (@rockcenternyc) December 2, 2023
Una foto que al contrario de lo que mucha gente cree es también un posado. Los protagonistas son auténticos trabajadores de la obra, pero no fueron fotografiados de forma espontánea, sino que hubo un concienzudo trabajo previo de escenificación.
La histórica fotografía apareció publicada por primera vez en New York Herald Tribune el 2 de octubre de 1932, y aún a día de hoy, hay dudas sobre quien fue el autor. Hasta 2003 se consideraba anónima, posteriormente fue erróneamente atribuida a Lewis Hine y, en los últimos años ha ganado fuerza el nombre de Charles Clyde Ebbets.

Aunque la Agencia Corbis, actual propietaria del negativo en placa de cristal original, sigue clasificando la imagen como anónima.
La atracción The Beam está operativa de nueve de la mañana a once de la noche y cuesta 34 dólares por persona.










Es sin duda una fotografía fantástica que hacerse con la familia o amistades. (Y no deja de ser un homenaje a «la fotografía» por parte de NYC)
Hasta ahí la parte xupi.
La parte mala es que el posado de la original será fielmente reproducido por el posado guiri miles de millones de veces anualmente (en dos días será igual de original que bajar las escaleras del Joker) a precio de escandalo, eso seguro, y con una muy probable cola añadida de horitas de espera.
Yo (aun que la foto me mola) preferiría perderme por las calles de NYC que por si solas ya tienen mucho atractivo.
A ver que tengo suelto en el bolsillo que me compro para la family una escapada a NYC para estas christmas en 3,2,1..
Impecable e inteligentísimo análisis sociológico el tuyo. Mi enhorabuena! Para que luego digan que los comentarios de calidad en PHOTOLARI se han extinguido de muerte no natural.