La compactas con sensor pequeño prácticamente han desaparecido del mercado, pero aun queda un pequeño nicho en el que este tipo de dispositivo aun tiene bastante sentido, el de las cámaras todoterreno. Ricoh lo sabe bien, y como suele ser habitual por estas fechas, acaba de renovar su catálogo de compactas ultra resistentes.
La compañía acaba de lanzar la nueva WG-8, que se convierte en la más potente del catálogo, y la más sencilla WG-1000, ambas bajo la marca Pentax.

La Pentax WG-8 viene armada con un sensor de 1/2.3 de pulgada de 20 MP y un objetivo zoom de 28-140 mm con luminosidad f3.5-5.5. La cámaras puede sumergirse sin carcasa hasta 20 metros durante 2 horas, esto equivale a una certificación IPX8.

Además resiste caídas desde 2,1 metros de altura, puede soportar pesos de hasta 100 hilos y garantiza un buen funcionamiento en temperaturas desde hasta -10 grados centígrados. La WG-8 puede grabar vídeo en 4K a 30 fps y cuenta con GPS y brújula.

El diseño de la cámara es algo más discreto y estilizado que en modelos anteriores, aunque mantiene algunos signos de identidad como el conjunto de luces LED rodeando el objetivo. Estas luces se pueden activar y desactivar en grupos para lograr distintos efectos de iluminación, especialmente al hacer fotografía macro.

La sencilla Pentax WG-1000, por su parte, viene con un sensor de 1/2,3 de pulgada y 16 MP, con un objetivo 27-108 mm f3.0-6.6. En esta caso la cámara puede sumergirse a 16 metros durante una hora y también resiste caídas desde dos metros. A diferencia de la WG-8 no tiene GPS y solo puede grabar vídeo en Full HD.

Las nuevas Pentax WG-8 y WG-1000 estarán disponibles en junio por 480 y 250 euros respectivamente.











Soportar un peso de 100 hilos tampoco es mucha resistencia que digamos.