
La primera exposición que se ve y se come. Así presentaba hace unos días en Madrid la segunda parte de su proyecto «Comer con los ojos» que ya conocimos el año pasado y que ahora vuelve de la mano del nuevo Xiaomi 15 Ultra. La cocinera Begoña Rodrigo del restaurante La Salita de Valencia y el fotógrafo Javier Corso repiten en esta segunda edición, pero se suman ademas al equipo las fotógrafas Ana Palacios y Maria Contreras Coll.
Si en aquel primer episodio se propuso un original maridaje fotográfico -el primero en el mundo- en el que las instantáneas de Corso acompañaban los platos de la chef, ahora se trata de dar la vuelta a la ecuación: Begoña Rodrigo ha elaborado tres recetas inspirándose en los trabajos de los tres fotógrafos. O, mejor dicho, en los sentimientos que inspiran sus imágenes.

Se trata, explicaban los responsables del proyecto, de preguntarse si la fotografía tiene un sabor. Una pregunta compleja y seguramente con muchas posibles respuestas que Rodrigo se ha encargado de responder con su cocina a las tres series fotográficas.
Ana Palacios ha elegido el amor como eje de sus fotografías, realizadas todas ellas con el nuevo Xiaomi 15 Ultra. Es la primera vez, nos contaba, que se enfrentaba a un encargo profesional con un smartphone y la experiencia ha sido de lo más positiva. Más allá de la calidad de imagen o sus prestaciones avanzadas, romper la barrera que a veces supone una cámara es para ella una ventaja clave de la fotografía móvil.

Acostumbrada a retratar temas humanitarios o medioambientales en sus trabajos, en esta ocasión Palacios narra una historia sobre el amor más incondicional, el que se da entre animales y personas.
Algo que Begoña Rodrigo ha interpretado en formato postre -hemos empezado por el final de la exposicion- con barquillo, una nube dulce y fresas con nata. Todas las facetas del amor, bromeaba la chef, incluyendo el peligro de ser empalagoso.


Maria Contreras Coll quería hablar de euforia y para ello ha elegido los castells, una tradición centenaria donde el trabajo en equipo, la emoción, la alegría y ese momento de euforia quedan reflejados en los momentos que ha sabido captar y que, en su caso, le han llevado a utilizar mucho la cámara de focal larga del Xiaomi 15 Ultra.


¿A qué sabe la euforia fotográfica? A una rosa con especias, a un champán que no lo es pero que evoca igualmente el momento de celebración.
El fotógrafo Javier Corso repite este año con un trabajo centrado en el circo y donde no sólo ha puesto a prueba las capacidades del nuevo smartphone de Xiaomi al trabajar con poca luz, sino que también ha querido capturar con sus fotos el sentimiento de sorpresa. Y tambien esto se come, apunta la chef, que para este pase ha propuesto un juego frío con caldo de chufas, pepino osmotizado y rábano picante helado.


Un simpático juego, pero también una interesante conversación entre la fotografía y la alta gastronomía que, eso sí, se han traducido en una exposición y muestra efímera en el Espacio Larra de Madrid y durante un único día en el que sólo unos pocos tuvimos la suerte de poder verla. Y probarla.









