
Arri, el veterano fabricante alemán de equipos cinematográficos, ha anunciado el cierre de dos de sus instalaciones de producción en Alemania, lo que afecta de forma directa a más de 150 puestos de trabajo. Se trata concretamente de las plantas ubicadas en Stephanskirchen y Brannenburg, centradas en la fabricación de equipos de iluminación.
Esta noticia llega en medio de intensos rumores que aseguran que la marca atraviesa una crisis profunda y que está en venta, a pesar de que sus equipos se siguen usando de forma generalizada en las producciones más importantes. Por su parte, Arri ha asegurado que pretende seguir en el negocio, y que su intención es recolocar a los 150 trabajadores afectados en su sede central en Munich.
Pero lo cierto es que la compañía alemana, fundada en 1917 por August Arnold y Robert Richter, está sufriendo mucho la presión de los nuevos y poderosos fabricantes asiáticos, con una capacidad de producción muy elevada que les permite inundar el mercado con equipos de iluminación profesionales de muy bajo coste.

Además, en los últimos años hemos visto como los equipos de consumo cada vez son capaces de ofrecer una mejor calidad de imagen y rendimiento. Quizás a nivel de fiabilidad las cámaras y las luces de Arri siguen siendo imbatibles, pero hoy en día es posible obtener una calidad de imagen a la altura de los más exigentes con equipos mucho más modestos.
Todo ello combinado con la profunda transformación que está sufriendo el negocio del cine en los últimos años, con la irrupción de los servicios de streaming y el marcado descenso de los espectadores en las salas. A lo que se suma también la omnipresente amenaza de la inteligencia artificial.
Así que este anuncio por parte de Arri encaja perfectamente con las informaciones publicadas en Bloomberg hace algunos meses, que aseguraban que la compañía ya está trabajando con la consultoría AlixPartners para para optimizar su estructura y hacerla más atractiva para potenciales compradores.
Aunque por parte de Arri aún no se ha confirmado de forma oficial la intención de vender la empresa, muchos ya ven en esta situación una oportunidad de oro para marcas como Sony o Canon. La compra de Arri y su tecnología por parte de cualquiera de esas dos compañías podría consolidarla como líder del sector en tiempo récord, y sería una respuesta contundente a la reciente adquisición de Red Digital Cinema por parte de Nikon.










