
Aunque en los últimos años las colaboraciones entre marcas de fotografía y fabricantes de smartphones se han convertido en algo habitual -con Leica, Hasselblad y Zeiss a la cabeza-, está nueva alianza pocos la habrán visto venir: Honor acaba de anunciar que ha iniciado una colaboración estratégica con Arri, el legendario fabricante alemán especializado en equipos para producciones cinematográficas de altos vuelos.
Un movimiento sin duda inesperado por parte de una marca muy enfocada al mercado profesional y que no se ha prodigado nunca por este mercado de consumo. La alianza se produce además en un contexto complicado para Arri, que a pesar de seguir liderando de forma clara el segmento del cine, está atravesando bastantes dificultades financieras.
El primer fruto de la colaboración entre Honor y Arri será el peculiar Honor Robot Phone, un smartphone que cuenta con un módulo de cámara con gimbal del que ya pudimos ver un concepto hace unos meses, y que ya cuenta con un prototipo funcional que se está mostrando estos días en el Mobiel World Congress. De todos modos no se espera que llegue a la venta hasta finales de año.

Más allá del prestigio que suponen este tipo de colaboraciones y de todo el marketing que se genera alrededor, la idea de Honor es que Arri aporte su experiencia de más de 100 años en el mundo del cine, tanto en el tratamiento del color como el el desarrollo de sus propios códecs y flujos de trabajo.
David Bermbach, director general de Arri, asegura que “los smartphones ya se han convertido en una herramienta seria dentro del cine profesional”, y considera que es el momento adecuado para acercar aun más estos dos mundos.
“Nuestro objetivo es aportar una verdadera estética cinematográfica a la imagen en los teléfonos: color natural, transiciones suaves en las altas luces y una sensación de profundidad real”, explica el Dr. Bebedikt Von Lindeiner, vicepresidente de Arri y responsable de la alianza con Honor.
Mientras que en el apartado fotográfico los teléfonos Android y el iPhone ya están a la par, o incluso un poco por delante en caso de Android, en el terreno del vídeo el teléfono de Apple sigue siendo el rey. No solo por calidad de imagen, si no por ofrecer herramientas y códecs de grabación que facilitan su uso en entornos profesionales.
Así que la estrategia de Honor de plantar cara en el campo de batalla del vídeo parece bastante inteligente, y no podría haber escogido un aliado mejor para ello.










