Nosotros tampoco habíamos oído hablar de este lugar. Hasta que aterrizamos en Paraguay y todo el mundo empezó a recomendarnos que fuéramos, que teníamos que conocer esta singular ciudad fronteriza con Brasil y Argentina que se ha convertido en un auténtico paraíso de la electrónica a precios de derribo.
Con un horario muy particular y un pequeño caos permanente en sus calles repletas de centros comerciales y de puestos de venta, cada día miles de personas cruzan el puente que hace de frontera desde Brasil para conseguir los mejores precios de Sudamérica y en muchos casos mejores que los que pueden encontrarse en Estados Unidos y Europa.
También en cámaras, claro. Así que para allá nos fuimos para descubrir Ciudad del Este y ver qué gangas fotográficas nos encontrábamos.










