No todo el mundo puede ni quiere una Canon EOS R5 Mark II, así que por unos 3000 euros esta es una muy buena opción. Esa podría ser una de las maneras de presentar la nueva Canon EOS R6 Mark III que tras mucho tiempo de rumores y filtraciones es por fin ya una cámara real. Llega con pocas sorpresas y cumpliendo al pie de la letra el guión esperado y filtrado
Más resolución (32,5 megapíxeles), velocidad (40 fps), estabilización (8,5 pasos), enfoque mejorado y prestaciones de vídeo (7K, Open Gate…) tambien ampliadas. La carta de presentación es realmente prometedora. Nos gustaría decir que hemos podido comprobar en la práctica parte de lo que reza la teoría, pero esta vez no ha podido ser.
Canon ha optado por dejar la cámara a sus propios fotógrafos. Lógico, siempre son más entusiastas con el producto que Photolari. Así que por ahora nos tendremos que conformar con una rápida y ligerísima toma de contacto en la que nos limitamos a repasar qué aporta esta cámara respecto a la generación anterior y, sobre todo, intentar entender cómo se posiciona en el mercado y en el catálogo de la marca.

Las novedades son exactamente las esperadas. No hay factor sorpresa ni nada que de para uno de esos titulares que generan mucha expectación. Canon es, normalmente, una marca pragmática y con esta cámara lo vuelve a demostrar, aportando lo que -asegura- demandaban algunos usuarios de la Canon EOS R6 Mark II.
El aumento de la resolución es considerable, situando la cámara en ese nuevo estándar aparentemente consolidado de los 32 megapíxeles. Interesante, sobre todo, a la hora de reencuadrar o de aplicar el recorte APS-C y poder multiplicar la focal teniendo todavía imágenes de casi 13 megapíxeles.
La promesa de 8,5 pasos de estabilizador suena muy bien. Pero invita al escepticismo porque semejantes cifras sólo las hemos visto en cámaras con sensores más pequeños. Y es que estaríamos hablando de disparos a pulso con ópticas angulares de hasta 2 segundos. Lo comprobaremos cuando sea posible.
Exactamente lo mismo cabe pensar del enfoque. Lo poco que hemos podido probar ha sido con el nuevo 45 mm f1.2 STM que, al menos en la unidad de preproducción que hemos tenido entre manos, no parece la óptica más rápida del mercado. Tampoco se espera de un f1.2 tan pequeño y que cuesta poco más de 500 euros, cierto.

Pero la promesa de acercar a esta gama un sistema similar al de la R5 II -y por consiguiente al de la R1- suena muy bien. Por ejemplo, vemos que está operativo el sistema de prioridad de sujetos de estas dos cámaras profesionales, que permite seleccionar la cara a la que se quiere dar prioridad a la hora de enfocar. Un detalle que puede parecer menor pero que en ciertos usos es una gran ventaja.
Hablando de novedades, sorprende encontrarse con un nuevo acceso directo identificado como «Color» en el mismo botón que controla la velocidad de ráfaga. La función da acceso al menú de perfiles de color, así que estamos ante una idea ya vista en otras cámaras: dar más protagonismo a esta suerte de filtros que ya estaban ahí, pero algo escondidos.
Canon EOS R6 Mark III, ¿una cámara también para vídeo?
Cuando probamos la Canon EOS C50 ya adelantamos que había muchas posibilidades de que ese nuevo sensor de 32 megapíxeles fuera el que finalmente llevaría la futura R6 Mark III. Y a falta de confirmación oficial, todo parece indicar que ambas cámaras comparten el mismo CMOS, y eso se traduce en que también comparten buena parte de sus especifícaciones de vídeo.
Así, la R6 Mark III es capaz de grabar vídeo en resolución 7K hasta 60p en formato RAW directamente en la tarjetas CF Express. También puede grabar en 4K hasta 60p con sobremuestreo desde 7K y alcanzar los 120p, en este caso sin usar toda la resolución. Y por primera vez en la saga EOS R, la cámara permite también grabar en open gate, es decir usando toda la resolución del sensor en formato 3;2.

¿Cual es entonces la diferencia respecto a la C50? Básicamente el diseño y, sobre todo, el sistema de disipación de calor. Mientras que la C50 garantiza unos tiempos de grabación casi ilimitados gracias a su sistema de ventilación, la R6 Markk III llega de nuevo con la amenaza del calentamiento al grabar en algunos formatos.
El alcance de estas limitaciones lo veremos cuando podamos probar la cámara con tiempo, pero al margen de esto la Canon R6 Mark III promete ser una gran contendiente en el apartado del vídeo.
La sombra de la futura Sony A7 V
Sabemos que está feo hablar de la competencia. Y que también por eso las cámaras acaban en manos más complacientes que las nuestras. Pero es imposible ver esta Canon EOS R6 Mark III y no pensar en la futura Sony A7 V que, cuando se presente, será la competencia directa de este modelo en la peleada gama media de formato completo.

Con un precio de 3050 euros, hay que valorar que Canon haya mantenido prácticamente intacto el precio respecto a la generación anterior que hace tres años llegó por unos 2900 euros. También es verdad que esta R6 Mark II va a seguir a la venta y teniendo en cuenta que ahora se puede encontrar por unos 2300 euros, será una dura competidora. De ahí que, nos cuentan ahora mismo sea una autentica top ventas.
Y es que segmento entre los 2500 y los 3000 euros está de lo más interesante, sobre todo si pensamos en cámaras con potencial profesional y prestaciones muy completas tanto en foto como en vídeo. Más allá de esa esperada Sony, la Nikon Z6 III o las Panasonic S5 II o S1R II son evidentes alternativas a esta nueva Canon.
De ahí que, como ocurre la mayoría de veces más allá de lo que algunos entusiasmados youtubers sugieran, las cámaras ya no llegan dispuestas a robarle mercado a otras marcas, sino más bien a conservar a sus usuarios. Esta Canon EOS R6 Mark III se perfila así como una gran opción para usuarios avanzados, segundo cuerpo para profesionales y alternativa económica a la EOS R5 Mark II.









