
¿Cierra las cortinillas al apagar la cámara? Es una pregunta que cada vez nos llega más al probar un nuevo modelo. La idea es sencilla: para evitar que el sensor quede expuesto y se ensucie al cambiar el objetivo algunas cámaras cierran el obturador cuando se apaga la cámara.
Las ventajas son evidentes, pero no todo el mundo está muy convencido de que usar una pieza tan cara como las cortinillas del obturador como sistema de protección sea buena idea. Limpiar un sensor es sencillo, cambiar un obturador roto, muy caro. Pero damos por hecho que si Sony o Canon lo ofrecen en algunas de sus cámaras es porque es seguro.
El caso de Nikon es diferente. Esta opción sólo está presente en las Z8 y Z9 que, pese a no contar con obturador mecánico, han dejado unas cortinillas dedicadas exclusivamente a esta función. ¿Y qué pasa con el resto de modelos de la serie Z?
Al probar la nueva Nikon Z5 II y tras comprobar que la opción no estaba en el menú acabamos dando con un viejo truco del sistema que es de sobra conocido por los usuarios de las sin espejo de formato completo de la marca: basta con quitar la batería mientras la cámara está encendida para forzar que el obturador se cierre.
Según nos han confirmado muchos usuarios, el truco -por llamarlo de algún modo- funciona en los modelos full frame, pero no en las Nikon Z con sensor APS-C. Pero, lo que es más importante, es que se trata de una forma un tanto peligrosa de proteger el sensor de la suciedad.
Algo que comentamos en el propio vídeo que hicimos pero que, vista la cantidad de mensajes que hemos recibido sobre el asunto, merecería un artículo propio. No es algo que aparezca en el manual de usuario y, de hecho, nos avisan de que en las recomendaciones oficiales de Nikon se indica expresamente que quitar la batería sin apagar la cámara es una mala idea.
Así que, insistimos, mejor usar con mucha precaución este método un tanto alternativo y, en todo caso, reservarlo para ocasiones extremas en las que sea necesario proteger el sensor al cambiar el objetivo, pero no como opción en el día a día. No es sólo que quitar la batería pueda acabar pasando factura a la cámara, es que un descuido con el obturador -que esta muy cerca de la bayoneta- puede suponer una avería grave y cara.











El peligro es evidente al cambiar de lentes, pues un acercamiento con el objetivo inclinado y es fácil enganchar o golpear las cortinillas. Solo 16 mm de longitud de brida, con tanto diámetro de bayoneta, lo expone mucho.
Sony con 18 mm. y Canon con 20 mm. están menos comprometidas.
Y para los usuarios de Canon que utilizamos los objetivos EF con el adaptador, convierte los 44 mm. es una gran protección, no solo de posibilidad de roces, de lluvia, etc. que no siempre estamos a cubierto mientras trabajamos.
…por comentar.