Aunque imaginamos que Elon Musk andará muy atareado apoyando a Donald Trump en la previa de la campaña electoral de Estados Unidos, parece que todavía le queda algo de tiempo para destrozar un poco más lo poco que queda de Twitter.
La red social que compró y rebautizó como X ha comenzado desde hace unos días a usar los mensajes y fotografías que comparten sus usuarios para entrenar a Grok, la IA generativa de Musk que quiere competir con OpenAI y que se ofrece como uno de los servicios para usuarios de pago de X.
Algo que, efectivamente, también han hecho otras redes sociales, con la consiguiente polémica. Muy sonado fue, por ejemplo, el caso de Instagram, y Adobe también ha tenido problemas por sus planes para utilizar las fotografías subidas a su nube para entrenar sus propios sistemas de generación de imágenes por IA.
Por supuesto, Musk no ha decepcionado y lo ha hecho peor que el resto: sin avisar a los usuarios, lo que supone saltarse la normativa europea que exige alertar de este cambio en las condiciones de uso de su red social.
Hacedme un favor: pinchad en el enlace y desactivad esa casilla a la derecha que por lo que sea se ha activado sola. https://t.co/fZLRmkmfir pic.twitter.com/ufUmNXuqRR
— Marta Peirano (@minipetite) July 26, 2024
De hecho, la autorización para el uso de cualquier mensaje, fotografía e interacciones aparece aprobada de forma estándar para todos los usuarios, y es necesario acceder a los ajustes para revertir esa autorización.










Muy fácil, con no estar ahí…
Hace mucho ya que esa red social es un pozo con los peores lodos.
Exacto. Pocas fotos mías va a poder usar…