Kodak Charmera: probamos la cámara de moda (que en realidad es un juguete)

La cámara más buscada del momento en realidad es un juguete de 1,6 megapíxeles que cuesta unos 50 euros. Mejor tenerlo claro desde el principio si la famosa Kodak Charmera está en nuestra lista de posibles regalos navideños o en caprichos fotográficos.

Una singular compacta que ha causado furor desde que se anunció hace relativamente poco, que se agota cada vez que llega a las tiendas y que, lo confesamos, teníamos mucha curiosidad por probar. Aunque lo de probar es casi un decir porque, insistimos, hablamos de un juguete del que no cabe esperar calidad, sino simplemente una experiencia divertida.

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Kodak Charmera-11

Ya desde el momento de la compra, porque en realidad lo que compramos es una caja sorpresa, con uno de los diferentes diseños de esta cámara, aunque no sabremos cuál nos ha tocado hasta abrirla. El nuestro, cierto, no es el más bonito. La propuesta según la marca es que los coleccionemos todos, claro.

Detrás de este proyecto está Reto, una empresa con sede en Hong Kong y que tiene la licencia de Kodak para cámaras de película y, por lo visto, también para este tipo de compactas de juguete.

ViviLnk

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La cámara tiene una pequeña pantalla, un menú con cuatro opciones y un buen surtido de filtros y marcos, y un visor que, la verdad, es más decorativo que realmente útil si pretendemos que lo que encuadramos coincida con lo que realmente saldrá luego en la foto.

En el vídeo podéis ver la cámara en acción, aunque hay poco que rascar de su diminuto sensor de 1,6 megapíxeles o de su objetivo -de plástico, suponemos, con un 35 mm f2.4 equivalente. Los resultados, poco que decir: hacen de la falta de nitidez, detalle y de su imprevisibilidad parte del encanto.

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Porque sí, la búsqueda de este tipo de imágenes LoFi no es una moda nueva. Desde hace años esta suerte de lomografía digital ha tenido sus defensores y las cámaras de juguetes son una categoría propia en esta vertiente más artística o que rehuye de la calidad y la perfección.

La historia se repite a la hora de grabar vídeo, con una resolución de 1440 x 1080 píxeles y una tendencia a que todo se mueva mucho, aunque sujetemos bien la cámara o pensemos que tenemos buen pulso.

Kodak Charmera-7

¿Merece la pena? La respuesta parece obvia a la vista de los resultados. Sólo quienes encuentren un punto divertido o creativo a este tipo de imágenes le verán la gracia a esta pequeña Kodak Charmera.

Si no es el caso pero nos hace ilusión tener una Kodak pequeña, con cierto aire retro y a buen precio, igual es mejor idea echarle un vistazo a la nueva Snapic A1, una sencilla cámara de carrete que sale por poco más de 100 euros.

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