Samyang ahora se llama LK Samyang. En realidad desde hace más de un año. Pero no es el único cambio, porque la compañía se ha aliado con Schneider-Kreuznach para desarrollar este nuevo 14-24 mm f2.8 que, en teoría, es el primero de una serie de objetivos fruto de este acuerdo.

Schneider-Kreuznach no necesita presentación porque es una veterana y reputada marca de objetivos, aunque es verdad que su segmento siempre ha sido más el profesional que el de consumo. De todos modos, en su momento sí que colaboró con Samsung cuando esta marca lanzó sus primeras réflex digitales.
Pero, volviendo al presente, tanto el cambio de nombre como esta alianza responde al plan de Samyang de reposicionarse en el mercado no sólo como una marca barata, sino apostando por la calidad. Y este zoom angular que apunta sobre todo a la fotografia de naturaleza es la primera prueba.
La importancia del tamaño compacto
El nuevo Samyang 14-24 mm f2.8 AF es el más pequeño y ligero del mercado. Pesa 445 gramos, notablemente menos que el Sigma con idénticas focales y luminosidad que ronda los 800 gramos y también que el Sony 12-24 mm f2.8 que supera esa cifra.


Que sea pequeño y ligero es, de entrada, una gran ventaja si pensamos en la fotografia de viaje y naturaleza, donde siempre se agradece aligerar un poco la mochila. Pero es que ademas, este zoom angular luce un frontal plano que permite acoplar filtros de rosca de 77 milímetros.
Algo único en este segmento de angulares extremos y que por sí sólo puede ser un argumento de compra para muchos fotógrafos y fotógrafas al ver que el tema de los filtros -imprescindibles en foto de naturaleza- se simplifica y economiza con una simple rosca.

El objetivo no dispone de anillo de diafragmas, la construcción parece metálica pero la sensación entre las manos es correcta y también los acabados. La bayoneta es metálica y según las especificaciones, está sellado. Dispone de conexión USB para la actualización del firmware.
Calidad de imagen
Durante unos días lo hemos montado en una Sony A7C II con la que forma una pareja perfecta si la idea es trabajar ligeros. Más allá de este equilibrio en el tamaño de cuerpo y zoom, los resultados que ofrece este Samyang son muy satisfactorios.

El centro de la imagen a máxima apertura ofrece un nivel de calidad alto en los dos extremos del zoom, aunque el rendimiento cae si nos fijamos en los extremos de la escena a máxima apertura. En cualquier caso, son imágenes perfectamente aprovechables a esta apertura de f2.8 que es justo lo que nos interesaba comprobar.
Pero, ojo, no es un objetivo perfecto. De hecho, no lo esperábamos dado el tamaño, que siempre implica algún tipo de compromiso en cuanto a la calidad. Vaya, que algo hay que sacrificar para conseguir un zoom como este y de esta luminosidad.
El viñeteado es la pega más evidente que cabe ponerle a este zoom angular. Es muy acusado a máxima apertura en todo el recorrido focal e incluso cerrando un paso se sigue notando. Se puede corregir, claro, en la edición y, de hecho, Samyang ya ha publicado un perfil de corrección para Lightroom que solventa en un click este tema.
También requiere una corrección potente la distorsión geométrica, sobre todo a 14 milímetros. De nuevo, el perfil del objetivo se ocupará de resolverlo pero hay que ser consciente de lo que se está comprando y que con este tamaño (y precio) no podemos aspirar a la perfección óptica.
El bokeh que ofrece el diafragma de 9 palas que utiliza es correcto y, de hecho, la distancia mínima de enfoque de 18 centímetros (0,26x de ampliación en la focal más larga) permite jugar un poco con tomas creativas y apurar la profundidad de campo.
El enfoque es correcto y silencioso, el seguimiento se defiende aunque no estaría entre los mejores del mercado y, por completar este repaso, en algunas escenas complicada sí que nos hemos encontrados con algún reflejo un tanto descontrolado.
Samyang 14-24 mm f2.8, un zoom muy equilibrado
Con un precio por debajo de los 1200 euros, es verdad que esa cifra está por encima de lo habitual en el catálogo de Samyang, pero este 14-24 mm f2.8 resulta muy competitivo respecto a la competencia actual.
Disponible sólo para Sony, el Sigma 14-24 mm f2.8 Art es su competencia más directa y cuesta los 1500 euros. No parece que esa ligera diferencia sea casual, sino casi una carta de presentación de esta renovada Samyang que quiere jugar en la liga de las mejores ópticas pero situando su precio un poco por debajo.
Pero sólo un poco. Tal vez demasiado poco como para que la inercia no lleve al comprador a un Art de reconocida solvencia aunque, en este caso, tamaño notablemente mayor. Si hablamos del Sony 12-24 mm f2.8 la cosa cambia. No sólo por ese plus de angular extremo, sino porque el precio se va ya a los 3000 euros. Directamente, otra liga.

Pero volviendo a esta primera colaboración de Samyang y Schneider-Kreuznach, la verdad es que resulta de lo más interesante. Es un objetivo que da lo que promete, y eso siempre nos gusta.
La clave está en el tamaño comedido, esa rosca frontal para filtros -ninguno de sus competidores lo ofrece- y el precio más bajo. No es el más rápido enfocando y ya hemos visto que el viñeteado y la distorsión están ahí. Pero el conjunto es equilibrado y eso es lo que le pedimos a un zoom de este tipo.





















Saludos!!
En el minuto 9:56 del video afirmais que se ponen los archivos RAW a disposición, en la Web, para poder descargarlos (y ver, de paso, que tal funciona el perfil creado por Samyang).
Igual estoy un poco espeso, pero no los veo por ninguna parte.