
Ricoh sigue demostrando que es un rara avis dentro de la industria. La compañía es capaz de pasar de presentar una nueva cámara de película como la Pentax 17, a lanzar sendas compactas todoterreno para usos industriales, como estas G900 II y la G900SE II.
Como todas las cámaras de esta veterana saga, inaugurada en 1999 con la Ricoh RDC-100G, las nuevas cámaras de Ricoh no solo son sumergibles y extremadamente duras, sino que también están preparadas para resistir la abrasión de algunos químicos como el hipoclorito de sodio, el dióxido de cloro o el etanol.
Ambos modelos pueden sumergirse hasta 20 metros sin carcasa, resisten caídas de alturas de 2,1 metros, pueden soportar presiones de hasta 100 kilos y garantizan un buen funcionamiento en temperaturas de hasta 10 grados bajo cero.
Todas estas características hacen de este tipo de cámara heramientas ideales para su uso en todo tipo de entornos de trabajo, desde la contrucción o fábricas, hasta entornos de producción médica.

A nivel de especificaciones no parece que haya grandes diferencias con los últimos modelos de la saga, lanzados en 2019. Las dos cámaras cuentan con un sensor de 1/2,3 de pulgada y 20 MP y un zoom equivalente de 28-140 mm.
Aunque sin duda su característica más llamativa, y que seguramente muchos querrían ver implementada en cámaras más convencionales, es que las G900 II cuentan con un sistema de protección que permite bloquear la cámara con una contraseña.

De hecho las cámaras vienen equipadas con una memoria interna de 6,5 GB, por lo que si se evita el uso de tarjetas SD Card las fotos estarían totalmente protegidas en todo momento, algo que puede ser de vital importancia para preservar secretos industriales.
En el caso de la Ricoh G900SE II, también tenemos una conexión Wi-Fi que permite que la cámara sea controlada por un administrador a través de la intranet de la empresa.
Las Ricoh G900 II y G900SE II estarán disponibles en septiembre por unos 800 y 900 dolares respectivamente. Seguramente no serán las cámaras más vendidas del mercado, pero otros fabricantes podrían tomar buena nota sobre como ofrecer mejor protección y seguridad en sus propios modelos.











Sensor de 1/2,3 de pulgada… y hasta ahí he leído. Para eso, ya existen móviles bien resistentes y sumergibles y con seguridad, con una cámara bastante mejor.