Hace ya muchos años que Leica está presente en el mercado de smartphones de la mano de varias compañías. Pero con Xiaomi ha ido un paso más allá de codesarrollar sus cámaras y ha presentado un terminal con su propia denominación: el nuevo Leica Leitzphone powered by Xiaomi. Basado en el Xiaomi 17 Ultra y muy similar al Xiaomi 17 Ultra Leica Edition que ya tuvimos entre manos hace un tiempo, es verdad que lo del nombre tiene mucho de simbólico, pero cuando hablamos de Leica y de un smartphone de 2000 euros se entiende y se espera que así sea.

Leica ya tiene un Leitzphone desarrollado por Sharp, pero ese modelo que va ya por la tercera generación se limita al mercado japonés. Así que este Leitzphone con Xiaomi es el primero que llega al mercado global. Excepto a China, cabe suponer, porque allí está el citado Xiaomi 17 Ultra Leica Edition.
Un pequeño caos de nombres y mercados, cuando en realidad hablamos de prácticamente el mismo modelo que ya probamos y que en China lleva meses a la venta. Ahora, eso sí, se ha modificado el diseño para darle un toque más Leica, el logo ha pasado de horizontal a vertical -¿porque en China son más de fotos horizontales y aquí identificamos móvil con fotos verticales?- y se han añadido pequeños detalles en el borde que refuerzan su carácter premium.
Los 2000 euros o, mejor dicho, los 500 euros de diferencia con el Xiaomi 17 Ultra van a ser un tema controvertido. Seguramente para quienes no tengan la mínima intención de comprarlo, como suele pasar siempre con muchos productos de Leica. Aunque no hace falta decir que es mucho dinero y que por menos de eso nos podemos comprar una veterana pero interesante Leica D-Lux 8, hay que recordar que el Leitzphone llega sólo en versión con 1 TB de memoria y el Xiaomi 17 Ultra de 1500 euros es el de 512 GB.
Zoom de 200 MP
Más allá de los cambios estéticos, las prestaciones, manejos y resultados son los mismos que en el Xiaomi 17 Leica Edition, así que no vamos a repetir lo que ya detallamos en su momento. El anillo de control es una gran idea que marca diferencias con el resto de smartphones del mercado, las credenciales de contenido es una prestación que hace un guiño al uso profesional y Leica Essentials puede tener mucho potencial para quienes quieran simular el color o blanco y negro de la marca.

Más allá de esos, el módulo de cámaras es idéntico al del Xiaomi 17 Ultra y, por tanto, también los resultados. Es decir, no pagamos por más calidad, sino por detalles exclusivos y una ergonomía y manejo más fotográfico. Por tanto, tenemos la misma cámara principal con sensor de tipo 1 pulgada de 50 megapíxeles y un 23 mm f1.7, un angular 14 mm f2.2 de 50 MP con sensor pequeño y un zoom 70-200 mm f2-4-3 de 200 MP y un sensor de 1/1,4. Esta cámara es, sin duda, la gran novedad técnica de esta generación. Traducido al lenguaje de Leica, tenemos un Vario-APO-Summilux 14-100 f/1.67-2.9 ASPH.
Los resultados son muy buenos, la verdad. Sólo el angular rebaja un poco la nota general, pero tanto la cámara principal como el zoom de focales largas ofrecen una calidad excelente a la que cuesta ponerle pegas. Lupa en mano los JPEG parecen haber mejorado en su procesamiento -que siempre nos parece un tanto agresivo- y las promesas de mejor rango dinámico del sensor principal parecen cumplidas. El rendimiento con poca luz también es muy bueno para un smartphone. Un punto que Xiaomi parece especialmente interesado en destacar en esta generación y que muchos están repitiendo al hablar sobre el Xiaomi 17 Ultra para no salirse del guión.
Respecto al zoom, las focales reales llegan hasta 100 mm pero hemos podido ver que disparar hasta 200 milímetros no es ningún problema, al menos en escenas con una luz correcta. Ya sabemos que esos 200 megapíxeles son más interesantes para estirar el zoom a base de fotografía computacional que para tener archivos de ese tamaño que pocas veces vamos a necesitar.
Modos y formatos, el caos habitual
No sólo la calidad es la misma, sino también el pequeño caos de modos de trabajo, formatos y resoluciones. Asumimos que es un problema que sólo afectará al usuario más avanzado y fotográfico porque si disparamos en el modo estándar, todo va a 12 megapíxeles. Algo que, por cierto, tocaría ir revisando con sensores de semejante resolución.
Pero si queremos amortizar la inversión y trabajar con el Leica Leitzphone como una auténtica cámara, comienza el baile de opciones. Básicamente ocurre lo mismo que en la generación anterior: limitaciones en tamaños y formatos dependiendo de la óptica y el modo de disparo. El RAW sólo está disponible en el modo PRO, y sólo la cámara principal lo ofrece de 50 MP. Pero sólo en el modo de lo color Leica Vibrant, porque en el Authentic -el que más nos gusta- incluso en esta cámara está limitado a 12 megapíxeles.
En el caso de la cámara de 200 megapíxeles, dispone de un modo propio de alta resolución en el que se combinan varios disparos. Perdemos agilidad pero ganamos detalle, aunque no siempre esa imagen an detallada y nítida funciona, con lo que muchas veces es mejor disparar en el modo Pro a esta resolución. Con la cámara zoom, claro, la única que tiene sensor de 200 megapíxeles.
Otro detalle curioso: nos ha dado la sensación que en el modo estándar de foto la cámara tiende a sobreexponer, lo que se traduce en imágenes muy luminosas que no siempre interesan. Algo que no ocurre en el modo Pro. Pero, entre tanta opción y el consiguiente caos, como siempre el modo “disparo rápido” aporta algo de calma.
Una interfaz más limpia, sólo focales fijas, las guías de encuadre clásicas de Leica… Pero ninguna posibilidad de cambiar la resolución o el formato al que queremos disparar. Como ya dijimos en la generación anterior, aquí un par de retoques bastarían para convertir esta modalidad que prioriza la obturación rápida en un autentico modo Leica para usuarios que busquen esa experiencia de trabajo y disparo. Más teniendo en cuenta que la compañía presenta el Leitzphone como una herramienta para la fotografía espontánea y de calle.
¿Merece la pena?
Pregunta complicada. Ya hemos visto que las prestaciones y calidad van a ser las mismas que en el Xiaomi 17 Ultra, con lo que si los detalles más fotográficos o el aura que rodea a Leica no interesan, el modelo de Xiaomi es la opción lógica. Pero, evidentemente, quienes están leyendo esto, saben lo que significa Leica y que un anillo de control alrededor de la óptica cambia la experiencia de uso. Y ya sabemos que, alcanzado cierto nivel de calidad, es esa experiencia lo que marca diferencias entre una cámara, un móvil y un móvil fotográfico.

¿Cuánto vale ese logo, el anillo, las credenciales de contenido…? Cuesta saberlo, pero está claro que Xiaomi y Leica lo tienen claro. Es pronto para decir que este Leica Leitzphone es le móvil fotográfico del año, pero está claro que va a ser en el modelo que muchos fotógrafos y fotógrafas pensarán cuando se habla de un smartphne.
































