Ha pasado ya tiempo desde que probamos el Vivo X60 Pro. Por aquel entonces la marca era bastante desconocida en España y su colaboración con Zeiss sonaba de lo más exótico. Seis años después, el Vivo X300 Ultra es la prueba más evidente de que aquella apuesta por la fotografía iba muy en serio. Tanto que este terminal concentra las especificaciones de foto y vídeo más potentes del momento. También un precio de 2400 euros que deja claro que no es para todos los públicos.
De hecho, la singular decisión de la marca de no vender el teléfono por separado sino con un doble kit de accesorios profesionales para foto y vídeo -incluyendo el teleconversor de 400 mm- parece lanzar un mensaje contundente: sólo deberían acercarse por aquí quienes tengan muy claro que esto es una herramienta profesional, pero con forma de smartphone.

El precio y ese teleobjetivo que convierte al X300 Ultra en una cámara con un 400 mm capaz de disparar fotos de 200 MP y RAWs de 50 MP no son las únicas señales de que esto es un móvil diferente. Igual que en el X200 Ultra, la cámara principal apuesta por una focal de 35 mm que sonará muy bien a quienes sean habituales del escaparate de cámaras pero que asustará a los usuarios de móviles acostumbrados a angulares de 23 o 24 milímetros como cámara estándar.
Pistas, por tanto, que parecen dejar claro que estamos ante uno de esos terminales que no sólo se hacen para vender, sino para demostrar el potencial tecnológico de una marca. Vaya, que la inmensa mayoría de usuarios tendrán más que suficiente con el X300 Pro. Pero quienes quieran asomarse a lo que ofrece este superlativo X300 Ultra, os contamos todo lo que ofrece en foto y vídeo.
Tres grandes cámaras
Ver el Vivo X300 Ultra con la carcasa, empuñadura y el 400 mm montado llama mucho la atención. Lo podemos confirmar tras haber pasado unas semanas paseando con él. Pero no deberíamos quedarnos ahí, porque lo importante está detrás: en un módulo de cámaras que reúne los mejores sensores del mercado.

La configuración es, en realidad, similar a la de la generación anterior, pero mejorada. Empezando por el sensor principal que ahora se atreve con 200 MP. Se trata de un 35 mm f1.9 con un sensor de 1/1,2 pulgadas. La misma resolución de 200 megapíxeles y tamaño de 1/1.4 pulgadas luce el teleobjetivo de 85 mm f2.7, que servirá de base del teleconvertidor opciónal. Y, muy importante, un gran angular (14 mm f2) que no desmerece del resto de cámaras, con un sensor de 50 MP y 1/1,28 pulgadas.
La calidad de imagen es excepcional, aunque eso ya no es noticia. La cámara principal a máxima resolución ofrece un gran nivel de detalle, aunque es verdad que no aportan mucho esos 200 MP respecto al disparo de 50 megapíxeles. A estas alturas ya deberíamos tener claro que el exceso de resolución se usa para ofrecer un zoom con recorte y que, en realidad, nadie necesita archivos de 200 millones de puntos.
Y es que , el X300 Ultra ofrece focales reales -algunas con recorte- de 14, 28, 35, 50, 75, 85 y 170 mm. Ademas de un 230 mm que aguanta muy bien el tipo. Todo ello, y esa es una de las grandes noticias, con una gran consistencia en resultados y calidad entre las tres cámaras.
La calidad de imagen, el control real de la profundidad de campo sin recurrir a modos retrato -como en el ejemplo de aquí arriba- y todo tipo de controles avanzados figuran entre las buenas noticias de este terminal para cualquier usuario exigente. La cámara principal 35mm f1.9 a 50 MP en JPEG o RAW no desmerece el de una buena compacta, la verdad.
Es verdad que, según hemos podido comprobar, el JPEG peca de exceso de procesamiento. Basta con revisar el RAW para encontrar ahí la textura suave y fotográfica que nos gusta, porque de subir contraste o máscara de enfoque siempre habrá tiempo.

También sería buena idea ofrecer un modo de disparo estándar a 24 y no 12 megapíxeles. Es verdad que ahora incluso en el modo foto podemos elegir entre 25, 50 y 200 megapíxeles, pero activando la opción de alta resolución.
Hay que reconocer, eso sí, que Vivo parece haber tomado nota de algunas de las quejas ante el caos de modos y resoluciones. Por ejemplo, desaparece el modo especifico de alta resolución para incluirlo como una opción más de modo foto. Bien.
Tambien aparece en modos como el de «foto de calle» o «paisaje» la opción de pasar de un modo automático a uno pro, que activa ajustes de exposición manual también. Sin duda, este es el camino para intentar mejorar la experiencia de uso.
Respecto al nuevo teleconvertidor 4,7x que es capaz de llegar a los 400 mm, la verdad es que resulta fascinante tener entre manos un smartphone capaz de combinar este alcance con todos los modos avanzados y disparo en RAW. De nuevo, los 200 MP permites aplicar cierto recorte sin pérdida, con lo que en muchas escenas vamos a poder disparar hasta 800 mm con buenos resultados.
Vivo X300 Ultra, una herramienta de vídeo muy capaz
Tradicionalmente los teléfonos Android siempre han estado un paso por detrás de los iPhone en grabación de vídeo. No solo -o no tanto- en lo que se refiere a calidad de imagen, sino más bien en la voluntad de hacer de la herramienta de vídeo algo que vaya más allá de publicar algunas stories y grabar algún reel de vez en cuando.
El Vivo X300 Ultra viene dispuesto a romper esa barrera, y en muchos aspectos podríamos decir que lo ha logrado. Y lo ha hecho especialmente gracias a unas cuantas buenas decisiones.

La primera de ellas es incorporar un modo de video profesional que nos ofrece todo que cabría esperar para usar esta cámara para asuntos más serios: un control total sobre todos los ajustes de la exposición, y una imagen mucho menos procesada y sin correcciones gracias a la nueva curva Log.
El modo Video Pro permite ajustar obturación, WB, ISO y enfoque, podemos compensar la exposición, usar herramientas como peaking focus, false color o zebras y cambiar el modo de medición. También desactivar totalmente la reducción de ruido e incluso añadir nuestros propios LUTS para monitorizar la imagen. No es Blackmagic Camera, pero posiblemente en la mayoría de situaciones ni falta que hace.
En las primera pruebas que hemos hecho, grabando en Log conseguimos una imagen muy orgánica y agradable con las tres cámaras disponibles, que además se muestran muy consistentes entre ellas. Cabe recordar que todas las cámaras permiten grabar en Log de 10 bits y en 4K hasta 120 fps, algo realmente sorprendente.

Eso sí, a día de hoy la selección de códecs de grabación es algo limitada. En H265, necesario para grabar en Log, tenemos flujos de datos de unos 50 Mbps con compresión 4:2:0, suficiente para la mayoría de cosas pero no es una maravilla.
A falta de Apple Pro Res, en el Vivo X300 Ultra tenemos la opción de usar APV, un códec de código abierto desarrolado por Samsung que ofrece compresión All Intra con hasta 12 bits de color. Eso sí, por el momento parece que solo es compatible con DaVinci y un minuto de vídeo puede ocupar 1,5 GB.
Si nos salimos de la curva logarítmica la calidad del vídeo sigue siendo muy interesante, especialmente en cuanto a color, tonos de piel y gestión de la exposición. Hemos notado como siempre el típico exceso de nitidez, pero a cambio el ajuste por zonas es bastante sutil.

La estabilización de imagen muy bien en todas las focales, especialmente a la hora de hacer ponorámicas, que casi da la sensación de que tienes el teléfono plantado en un cabezal fluido. Y esto lo hemos notado especialmente con el 400 mm. La verdad es que es sorprendente lo que te permite hacer y los planos que podemos conseguir. No has sorprendido lo fácil que es hacer un seguimiento con esta focal con la cámara en mano.
Eso sí, ojo con grabar en Log con este formato porque el enfoque, que en general funciona como un tiro, sufre bastante con la falta de contraste. Además de todo esto, Vivo ha tenio la iniciativa de lanzar su X300 Ultra acompañado de un kit para video desarrollado por Smallrig, con sus jaula, sus empuñaduras, su adaptador para filtros e incluso su propio ventilador.
Vivo X300 Ultra, superlativo también en el precio
2400 euros es mucho dinero. No sólo eso, sino que sitúa a este Vivo X300 Ultra junto a sus accesorios por encima de la competencia en precio. Para situarnos, el Leitzphone cuesta 2000 euros. Y aunque sea sin complementos, el titular está ahí.
Pero no sólo eso, sino que por esa cifra podemos encontrar muchas y buenas cámaras en el mercado. Evidentemente no con un 400 milímetros, pero ya sabemos que no estamos hablando de lo mismo en ambos segmentos.

Así que la apuesta de Vivo para este X300Ultra y su estrategia de venta es tan valiente como arriesgada. Se trata de un nicho muy concreto de usuarios, cierto, pero seguramente vender diferentes kits facilitaría las cosas, porque quien esté interesado en la empuñadura y el 400 mm igual no necesita un rig de vídeo. Y viceversa.
Pero, como decíamos, este terminal que llega ahora al mercado global es, ante todo, una demostración de fuerza para una marca que en pocos años ha sabido posicionarse como una referencia en lo más alto del catálogo de móviles fotográficos y de vídeo. Y este nuevo X300 Ultra es la prueba más clara.
























