Trajes carísimos, horas de peluquería y maquillaje, una sesión de fotos y, por lo visto, alguien a quien se le ha ido la mano con retoque. Los retratos oficiales de las 146 candidatas a fallera mayor y fallera infantil de las fallas 2027 en Valencia se han convertido en virales, pero no por el motivo que sus protagonistas habrían querido sino por el delirante resultado de unas fotos que han llegado a estar publicadas hasta que alguien se ha dado cuenta del desastre. Y es que basta ver las imágenes para entender el escándalo. Y los chistes. Y también preguntarse por qué alguien editó así unas fotos y quién dio el visto bueno para publicarlas.

¿Qué ha pasado con esos retratos? Es tal el despropósito que cuesta creer que sea solo un mal retoque con Photoshop ¿Alguien le pidió a la IA que “mejorara” las fotos en lote y salió mal?. ¿Están hechas con un gran angular sumado a lo de la Inteligencia Artificial pasada de rosca? ¿Ese día había 2×1 en los chupitos de cazalla?. Mucha broma con el tema pero para los valencianos y las valencianas las fallas son una cosa muy seria. Tanto que ser elegida como reina mayor, haría llorar a la mismísima Rita Barberá al grito de “visca el caloret faller”.

Hemos visitado la web del fotógrafo y sus fotos son más que correctas y en línea con lo que se espera en la zona de un book de fallera, por lo que sólo cabe suponer que la postproducción se haya externalizado o dejado en manos poco expertas.

El caso es que las criticas, las bromas y los chistes sobre las imágenes no tardaron en aparecer después de publicarse las imágenes. La Junta Central Fallera ha retirado por unas horas las imágenes con el argumento de renombrarlas correctamente. Poco después han vuelto a publicarlas sin ningún cambio en la edición y fuentes municipales han asegurado que las fotos oficiales se quedan como están. Como respuesta a la polémica han asegurado que “el problema de las deformaciones en las imágenes se debe al sistema informático automático en redes sociales, que las achata y salen deformadas” según publica el periódico Las Provincias. Aunque en web tienen el mismo aspecto.

Y aunque sabemos que nuestra audiencia fotográfica es perfectamente capaz de ver que el problema está en la mala edición y las deformaciones en posproducción, algunas de esas burlas en redes sociales han ido directamente dirigidas al cuerpo de las mujeres, incluyendo también insultos racistas en algún caso.
Ya en 2021, hartas de los insultos en Instagram las falleras decidieron contraatacar para defenderse de los comentarios despectivos hacia sus cuerpos con una serie de fotos en las que aparecían intencionadamente desfavorecidas, haciendo muecas y acompañando las imágenes con el lema #Nosoncromos. Que ahora vuelve a cobrar fuerza.











Al fotógrafo no tiene que haberle hecho ninguna gracia…
La «democratización» de la fotografía, como dicen algunos… lástima de oficio, ya más que perdido.
Fotógrafos malos los ha habido siempre, no es cosa de la «democraticación».
Fotógrafos malos los ha habido siempre, no es cosa de la «democratización».