
Las fotos escolares de toda la vida tienen una nueva -y nada sorprendente- competidora: la Inteligencia Artificial. Algunas madres y padres están recurriendo a herramientas como ChatGPT para transformar fotografías hechas en casa en retratos de estudio, sin pagar por una sesión profesional.
Al parecer, la iniciativa está ganando popularidad en redes sociales, especialmente entre las familias que quieren o necesitan reducir gastos. Una usuaria de TikTok viralizó su truco para ahorrar enseñando paso a paso cómo fotografiaba a sus tres hijos con un fondo sencillo y posteriormente con ChatGPT cambiaba el fondo y daba a las imágenes el aspecto característico de las fotografías escolares de estudio.
En Reino Unido según The Times el 58% de los miembros de la asociación de fotógrafos británica AOP (Association of Photographers) asegura haber perdido encargos por culpa de la inteligencia artificial. En el caso de las fotografías escolares en muchas ocasiones incluso las descargan de la web del profesional para borrar después la marca de agua y no tener que pagar por ella.

Los profesionales, como es lógico, están preocupados por los datos expuestos y aseguran que estas prácticas amenazan sus ingresos. La IA puede cambiar fondos, imitar el estilo o añadir una iluminación profesional en minutos, pero recuerdan que no se trata solo de disparar el botón sino de conseguir que los niños posen, crear el mejor entorno y seleccionar las tomas más especiales. Argumentos que, está claro, no bastan a todos los padres.
Por otro lado se cuestiona la seguridad que pueden ofrecer este tipo de plataformas y las opciones de privacidad que da el servicio. Y es inevitable preguntarse dónde pueden ir a parar esas fotos de menores que se editan con IA o si se van a utilizar para alimentar a la propia Inteligencia Artificial.











Las personas somos egoístas por naturaleza.
Nos volvemos miserables hasta por ahorrarnos unos pocos euros.
Cuento un caso que me ha ocurrido en 2025 y me dejó preocupado. Vino una clienta a contratar una sesión de fotos para su hija adolescente; hasta aquí lo normal. Me contó que su hija se hizo fotos con el móvil y con IA se había generado una sesión de estudio. Me enseñó las fotos y verdaderamente se veían tan profesionales como podrían ser las mías. El problema para mi clienta, era que el cuerpo no era como el de su hija, no sentía que era su hija, y por eso quería hacerle una sesión «de verdad».
Cuando le hice la sesión, la chica estaba disgustada porque no se veía lo bien que le había dejado la IA, ya no tenía las proporciones o curvas perfectas. De nada servía que sus padres le escribieran diciendo los guapa que salía en las fotos. No había manera, no aceptaba la realidad de su cuerpo. Una chica joven como tantas miles de chicas jóvenes que son perfectas y preciosas.
Así que ya tenemos un problema añadido, realmente grave, al de la baja autoestima de la gente joven a cuenta de su propia imagen.
Un sector profesional que pierde trabajo, y peor aun, gente sin autoestima agravando el problema.
Quizás el sector de la psicología se haga de oro con la ola de problemas emocionales que va a provocar la IA.
Para bien o para mal esto ya no tiene vuelta atrás, solo la educación podría situar «barreras» pero a falta de esta, todo vale.