Por alcance y luminosidad no es el nuevo Lumix 18-40 mm f4.5-6.3 uno de esos objetivos que despiertan pasiones y acaparan titulares. Poco más de dos aumentos, una apertura máxima bastante limitada… pero un dato interesante: el zoom para formato completo más pequeño y ligero del mercado.
Lo dice Panasonic y la verdad es que, con él entre las manos, es fácil creerlo. Poco más de 150 gramos de peso, un sistema retráctil que hace que plegado sea diminuto, aunque desplegado tampoco es que sea mucho más grande.

Un zoom que llega claramente pensado para la Lumix S9. Lo dijimos cuando se presentó esta pequeña full frame: hacen falta ópticas que consigan un conjunto equilibrado con este cuerpo de cámara. El nuevo 18-40 mm f4.5-6-3 es la respuesta y una forma bastante curiosa e interesante de reinventar lo que puede ser un zoom estándar de gama de entrada.
Porque aquí lo realmente interesante es ese angular que se estira hasta los 18 milímetros. Panasonic ya había convertido los 20 mm en el nuevo 24 mm y ahora rebaja un poco más la cifra con una idea clara: facilitar el trabajo en las tomas de vídeo en primera persona, tipo vlog, y donde siempre va bien un poco más de angular. Aunque eso signifique, claro, sacrificar el alcance de la focal más larga que aquí se queda en 40 milímetros.
Es el precio a pagar por tener una óptica con semejante angular en un tamaño tan pequeño y que cuesta unos 600 euros. También, claro, la luminosidad, que está muy lejos de ser la que nos gustaría con ese f4.5-6.3 que a cualquier otro objetivo costaría perdonar.
La buena notica es que, pese a ello, conseguimos cierto desenfoque en las tomas angulares y en el tele, por llamarlo de algún modo. A fin de cuentas es lo que le pedimos a un objetivo para foto y vídeo, sobre todo en esta segunda parte. La distancia mínima de en enfoque de 15 centímetros en angular también se agradece cuando haya que enseñar algo a cámara y acercarlo un poco.
¿Y la calidad? Lo hemos probado tanto con la nueva Lumix S5D como con la S9, su pareja natural, y los resultados son los esperables. Las esquinas sufren bastante, hay aberraciones cromáticas pero el viñeteado está bien controlado y el centro de la imagen aguanta el tipo. Para una óptica de este tamaño y precio, se entiende.
Alejada de cualquier tipo de aspiración a la excelencia óptica, este zoom es pragmatismo en estado puro. Pequeño, como hace falta para la S9, con un gran angular muy marcado pensando en las tomas de vídeo y con un precio controlado que implica sacrificar calidad, alcance y luminosidad.

Así de claro y sencillo. Ofrece lo que promete y lo que se espera de él, ni más ni menos. Y tal vez por eso nos ha gustado más de lo que a priori pensábamos y hace que la Lumix S9, que tantas críticas recibió en su momento, nos parezca cada vez una cámara más interesante.
























