Los últimos meses hemos estado utilizando la Panasonic Lumix S1R II como nuestra cámara principal, y tenemos un montón de reflexiones, certezas y también algunas dudas no sólo sobre esta potente cámara hibrida, sino también sobre la estrategia de Panasonic y sobre la posición de la marca en el mercado.

La Lumix S1R II es la respuesta de Panasonic a un segmento muy específico que ha cobrado especial relevancia en los últimos años, el de las cámaras con sensores de alta resolución y funciones avanzadas de vídeo. A este segmento pertenecen la Canon EOS R5 II, las Nikon Z8 y Z9, la Sony A1, la Leica SL3 o incluso la Fujifilm X-H2.
Alta resolución
Y la primera certeza que tenemos tras trabajar unos meses con esta cámara es que, dentro de este segmento, la Panasonic S1R II es posiblemente la cámara que da más por menos. Y es que por 3500 euros que cuesta el cuerpo aproximadamente pocas cámaras ofrecen un listado de prestaciones más completo, especialmente en el apartado del vídeo.
En Photolari siempre habíamos defendido que los sensores de resolución contenida son mejores para la grabación de vídeo, pero es cierto que muchos de los problemas asociados al exceso de resolución se han ido mitigando en los últimos tiempos. Y la S1R II es un buen ejemplo de ello.

Equipada con un sensor full frame de 44 megapíxeles, la S1R II es una cámara con un rolling shutter moderado, buena gestión del calentamiento y en la que todos los modos de grabación (excepto el 4K a 120p) son sobremuestreados y aprovechando todo el sensor o prácticamente sin recorte.
Además tenemos todas las opciones de grabación, tamaños y códecs que nos podemos imaginar, incluidos RAW y ProRes, un rango dinámico excelente y un rendimiento a sensibilidades altas prácticamente igual que el de cámaras de resolución más baja como la propia Panasonic S5 IIx.
Y todo ello disfrutando de las bondades de tener un montón de megapíxeles, como la capacidad de grabar en 8K y, sobre todo, la posibilidad de hacer recortes en el sensor para tener más zoom. Con la S1R II el Sigma 16-28 mm f2.8 que utilizamos habitualmente se puede convertir en un versátil 16-58 mm f2.8 sin perder calidad.

El rolling shutter, fue uno de los aspectos que más dieron que hablar -para mal- durante el lanzamiento de la cámara, y efectivamente es muy evidente en algunos modos, sobre todo con la función de «rango dinámico extendido» activada. Pero basta con desactivar esa función, que supone perder un paso de rango dinámico en las luces altas, para tener un rendimiento más que aceptable.
¿Y el calentamiento? Este es otro de los problemas asociados a las cámaras full frame de alta resolución. El resumen sería que en 4K a 25p grabando en tarjetas SD Card no vas a tener problemas, la mayoría de las veces agotaremos la batería antes de que la cámara se caliente. Eso sí, en open gate o en 4K a 50p la duración está limitada, especialmente si las condiciones climáticas no acompañan.
El diseño de la cámara, su pantalla abatible y desplegable que todos los fabricantes debería imitar, su excelente visor, el nuevo perfil Cinelike A1 o prestaciones tan originales como la posibilidad de hacer copias de seguridad en discos SSD directamente desde la cámara, son otros aspectos que nos han enamorado de la S1R II en estos meses de uso.
Y como no, también su excelente rendimiento como cámara fotográfica, como ya os contamos en el anterior análisis de la cámara.
¿Qué pasa con Panasonic?
Así que visto lo visto es más que evidente que la Panasonic S1R II nos parece una gran cámara híbrida con un precio muy competitivo si tenemos en cuenta todo lo que ofrece. Y en algunos aspectos concretos, como el estabilizador o las opciones de grabación, destaca ampliamente por encima de la competencia, que en este segmento es especialmente dura.
Panasonic ha hecho un trabajo excelente con su catálogo de cámaras desde la Lumix S5 II, pero aun así parece que la marca no acaba de dar el salto y sigue manteniendo unas cifras de venta muy modestas.

El último tramo de este vídeo lo dedicamos precisamente a eso, a intentar entender por qué una marca que está haciendo las cosas muy bien junto no termina de encontrar su lugar en el mercado. Y eso a pesar de que ha habido una campaña de marketing muy agresiva por parte de la marca.
¿Quizás han llegado demasiado tarde a un mercado saturado y ultra competitivo? ¿Su ecosistema no es suficientemente sólido? ¿Han priorizado demasiado el vídeo frente a la fotografía? Hablamos de todas esta cuestiones y mucho más.










