Es un hecho que actualmente muchos usuarios se están cansando de las imágenes clínicamente perfectas que se pueden conseguir con cámaras de prácticamente cualquier precio e incluso teléfonos móviles bastante económicos. Por eso hay una búsqueda constante de imágenes diferentes. con carácter, que tengan algo especial.
Y esto se puede conseguir de muchas maneras distintas. Lo más fácil y lo más habitual es usar filtros, plugins o aplicaciones, un camino que iniciaron plataformas como Instagram y que Fujifilm ha llevado hasta el extremo con su reciente Instax Mino Evo Cinema. También se ha popularizado en los últimos tiempos el uso de objetivos anamórficos o vintage, que «ensucian» la perfección a la que han llegado los sensores de las cámaras actuales.
La otra vía es usar directamente cámaras antiguas, ya sea de película o esa antiguas compactas de hace 20 años que tan de moda se han puesto últimamente. Esto es relativamente fácil cuando hablamos de hacer fotos, pero en el terreno del vídeo la cosa se complica. Las videocámaras han pasado por muchos formatos de grabación distintos, que en muchos casos directamente han desaparecido.
Por eso nos ha llamado tanto la atención la propuesta de Videotron, una empresa española que ha diseñado un dispositivo que permite capturar la señal de vídeo de casi cualquier videocámara de las últimas décadas para grabarla en digital en tarjetas SD. Todo ello conservando las características de la imagen de cada cámara y extrayendo la máxima calidad que puede ofrecer.
Fundada por el director de fotografía Arturo Gómez y el ingeniero Valerio Platania, en Videtron además puedes alquilar todo tipo de videocámaras de las últimas décadas. Desde pesadas cámaras de televisión de tubo catódico, hasta pequeñas «handycam» de cinta. Todas ellas preparadas para trabajar con ellas con total normalidad.
Y pera poner a prueba todo esto, en Photolari hemos estado unos días grabando con dos cámaras muy especiales. Por una lado tenemos la mítica Sony DCR-VX2000, lanzada al mercado en el año 2000. Una cámaras MiniDV con tres sensores CCD que definió la estética de toda una generación, especialmente en el mundo del skate, pero también fue muy popular entre realizadores de documentales y videógrafos de boda.
Y tambien hemos estado jugando con la peculiarísima Konica CV-600, todo un hito de la tecnología cuando vio la luz en 1985. Esta videocámara de tubo catódico con diseño de pistola, presumía de ser la videocámaras más pequeña y ligera lanzada hasta la fecha.
Esto son solo dos ejemplos de las muchas videocámaras que pueden volver a la vida gracias a Videotron, no dudéis en echar un ojo a su página web.









