Han pasado ya algunos días desde el sonado lanzamiento de la Sony A7 V, y como suele ser habitual en los lanzamientos de la marca, la nueva cámara ha generado un importante ruido mediático en el que las opiniones ponderadas, los grises y los matices brillan por su ausencia.
Si nos centramos en los que se oye y se lee en YouTube (y derivados), la sensación es que la Sony A7 V ha sido una enorme decepción, un freno clarísimo a la inmaculada trayectoria de innovación de la marca y un signo evidente de su estancamiento. Pero la realidad es que, a día de hoy, los pedidos de la cámara ya superan con creces las expectativas de ventas.
Y la verdad es que no nos extraña nada, porque se trata de una cámara equilibrada, que sirve para casi todo, que es sobresaliente en casi todos los aspectos y que además llega con un precio razonable. Todo ello dentro de un sistema con un catálogo de objetivos enorme y una gran penetración en el mercado.

El problema quizás es que durante un tiempo Sony parecía que iba siempre por delante, y ahora mismo esto ya no es así. En la gama de cámaras full frame de entorno a los 3000 euros tenemos opciones tan potentes como la Nikon Z6 III, la Panasonic S1 II o la reciente Canon EOS R6 Mark III, todas ellas con un nivel de prestaciones y un rendimiento tanto en foto como en vídeo con muy poco margen de mejora.
La Sony A7 V es una cámara continuista, pero objetivamente mejora en casi todos los aspectos importantes a su predecesora. Su sensor semi-apilado de 33 megapíxeles es un gran avance, la posibilidad de disparar 30 fotos por segundo en RAW de 14 bits es todo un hito y el enfoque también ha dado un salto importante. Además la cámara ha mejorado su gestión de la energía y su autonomía.

Es cierto que muchos esperábamos alguna prestación más en el apartado de vídeo, especialmente ese open gate que a Sony no le acaba de gustar, o quizás alguna resolución por encima del 4K. Pero aún así la A7 V pude grabar un vídeo muy sólido en 4K hasta 60p sin (casi) recorte, y ha dejado atrás los problemas de calentamiento y de rolling shutter de la A7 IV.
Pero a pesar de todo es cierto que la cámara no tiene muchos titulares espectaculares, de esos que les gustan a algunos youtubers para poderlos acompañados de un sonoro «lo cambia todo».
Sea como sea en Photolari hemos querido poner un poco de serenidad en este terremoto informativo que ha provocado la A7 V, y para ello hemos abierto una ronda de preguntas y respuestas para aclarar todas vuestras dudas sobre la cámara. Además aprovechamos la ocasión para profundizar en algunos aspectos que se quedaron en el tintero en nuestro primer análisis.



![El de la fotografía de tormentas [Photolari Podcast 1×15] Tormenta-Foto-David-de-la-Iglesia](https://photolari.com/wp-content/uploads/2021/06/tormenta-foto-david-de-la-iglesia-80x60.jpg)






Creo que estamos en un techo tecnologico, en el que las capacidades actuales de las cámaras superan las necesidades de las personas.
A nivel de resolucion, un sensor de 8 mpx ya permite con solvencia, impresiones de 30x45cm.
A niveles de ISO ya tenemos capacidades sobradas para hacer fotos aceptables en cualquier situación de poca luz, incluso con velas (tampoco me refiero a una cueva).
Con el tema del video, el simple Full HD ya es plenamente válido y funcional para cualquier espectador normal.
De los 120 millones de cámaras que se vendieron allá por 2010 a los 8 millones de 2024, la tendencia ha demostrado, que más allá de los 4 frikis (me incluyo) que nos procupamos por cosas irrelevantes de las que el espectador normal no se entera.
Da igual chorrocientos mil mpx. Nuestros ojos ven perfecta una imagen de 15×20 a 25 cm. con una resolución de 800x600px, es decir la mitad casi de 1 megapixel. Vale que querremos ampliaciones, vale que querremos hacer zoom en la imagen, pero el 95% de las imágenes que vemos no pasan de esa necesitad.
Y por la teoría de los círculos de confusión, cuanto más grande sea la imagen, desde más lejos la miramos y esa resolución sigue siendo suficiente.
Así que ahora, llega esta nueva Sony y queremos aún más de todo, como si lo anterior no valiese.
Creo que Sony ha hecho lo más inteligente con esta cámara, que no es darle más de píxeles, o velocidades supersónicas… ha hecho que sea más usable aun con todas las capacidades que ya tenía. Más duración de la batería, menos calentamiento, más conectividad…; es decir mejorar su utilización, que es lo que en el fondo queremos cualquier usuario, que tengas una herramienta que funcione bien, haga perfecto todo lo que de verdad necesitas y no te genere ningún problema.
Y parece que se nos olvida, que para las producciones de video y cine tienen cámaras más específicas. Más erconómicas para ello y con las capacidades que realmente necesita una productora. Y también parece que se nos olvida el segménto en el que están con estos precios.
Yo tengo todo Canon, de siempre… y no estoy orgulloso por ello, no va de eso. Da igual la marca pues son todas buenas, lo importante es la gama o el segmento de equipo (aficionado, profesional). Va de buenas cámaras que hacen lo que necesitas y durante mucho tiempo. Bien por Sony, que ha presentado una cámara muy potente más pensada para trabajar de verdad muchos años que para pillar titulares.
Pues no puedo estar mas de acuerdo contigo… Yo con miles de fotos realizadas todos los años no he tenido ninguna necesidad en sensores con mas resolución , más sensibilidad, mayor velocidad, más estabilidad…etc.
Es cierto que para los profesionales hay determinados aspectos, que pueden ser críticos, pero Sony con esta cámara parece que ha hecho algo muy homologable para cualquier necesidad, incluido el propio uso profesional, solucionando sobradamente lo que cualquier aficionado espere de ella.
El precio lo marca el mercado y parece estar en linea de la competencia, por lo que ese difícil equilibrio la puede hacer atractiva, y para las ya usuarios de la marca desde hace mucho tiempo, como es mi caso, genera tranquilidad y solidez sobre lo que tienes invertido.