
Aunque las autoridades no lo reconocen, el hallazgo de un fotógrafo de The New York Times puede ser una pista importante para la investigación del reciente accidente ferroviario en Adamuz (Córdoba) que costó la vida a más de 40 personas. Algo así asegura el rotativo estadounidense cuya cobertura gráfica del siniestro ha cobrado un especial protagonismo a raíz de una de las fotos realizadas por su reportero Finbarr O’Reilly.
Se trata de la parte inferior de, supuestamente, uno de los trenes siniestrados y que ha aparecido parcialmente hundida en un canal cercado, a casi 300 metros del accidente. Según relata el diario en un detallado artículo, la fotografía fue realiza el pasado martes en una zona no acordonada y que, por tanto, no parecía estar dentro de la zona que los investigadores estaban estudiando.
Algo que, siempre según The New York Times, al principio reconocieron los policías de la zona a los que el reportero mostró el hallazgo, pero que más tarde negaron las autoridades, asegurando que los investigadores ya tenían localizada esa pieza.
En cualquier caso y más allá del inusual papel jugado por el fotógrafo en este caso, según las fuentes consultadas por el periódico, aunque no está confirmado oficialmente a qué tren pertenece, los restos encontrados pueden ser determinantes para dar con las causas que expliquen lo ocurrido.

Un gravísimo accidente, el peor en más de una década en la red de ferrocarriles del país, en el que tampoco han faltado diversas polémicas alrededor de la cobertura gráfica de algunos medios, más interesados en convertir en clicks la tragedia que en informar. Especialmente grave ha sido el caso de una imagen generada por IA que circuló durante las primeras horas y que algunos medios reprodujeron.
Aunque en algunas versiones -como la que reproducimos arriba- se puede ver el logotipo de Gemini (la IA de Google) que identifica este tipo de imágenes generativas, es evidente que no basta. Este tipo de recursos gráficos, cada vez más habituales por lo cómodos y económicos que resultan para los medios, lejos de aportar nada contribuyen a desinformar y suponen un peligro. ¿Alguien duda de que dentro de un tiempo para algunos esta será «la foto» del accidente?










