Hacía tiempo que un objetivo no despertaba tanto interés. Aunque lo habitual es que sean los grandes teleobjetivos o las ópticas extremadamente luminosas las que llamen más la atención, en el caso del nuevo Canon 24-105 mm f2.8 RF el motivo de tanto revuelo es evidente: se trata de un zoom único en el mercado.
Hasta ahora ninguna compañía se había atrevido a combinar una focal tan polivalente como ésta con una apertura f2.8 constante. Para algunos es la extensión lógica del clásico 24-70 mm f2.8. Otros lo ven como el 24-105 mm soñado, con un paso más de luminosidad y capaz de convertirse en el único objetivo que necesitan llevar encima.

Hemos estado unos días viajando con este zoom montado en la Canon EOS R5. Mientras preparamos un review en el que combinaremos tanto la parte de foto como de vídeo -es en ese terreno híbrido en el que esta óptica adquiere todo su sentido- nos ha parecido interesante compartir una primera galería de muestras y algunas reflexiones tras un breve tiempo de uso.
Todas las fotografías de muestra pueden verse a máxima resolución pinchando sobre la imagen y también dejamos por aquí algunos RAW originales para quienes se animen a sacar la lupa y revisar el detalle y rendimiento de esta óptica en combinación con el sensor de 47 megapíxeles de la Canon EOS R5.
Tamaño y manejo
Aunque no pretende ser esto una prueba detallada, sí hay algunas dudas recurrentes que nos han llegado estos días de interesados en este zoom. Empezando por su tamaño y peso. La respuesta es sencilla: igual que un 70-200 mm f2.8.
No entraremos es si es mucho o poco, pero es evidente que es un zoom de cierta contundencia y que pasa factura cuando se lleva encima todo el día. Es decir, que además del plus en el precio respecto al 24-70 mm o al 24-105 mm f4, hay que tener claro también este detalle.

Hablando de detalles que echamos de menos, el click en la rueda de diafragmas que sólo se mueve de forma continua hace que se acabe fijando en la posición A para manejarlo desde la cámara o bien con la rueda frontal del objetivo. Uno se acostumbra rápido, pero es verdad que siendo el primer Canon con anillo de diafragmas esperábamos usarlo más.
En soporte para trípode también es en gran medida responsable de las dimensiones. Podemos retirar la zapata, pero no el anillo completo, lo que sin duda permitiría una opción de transporte más ligero si no vamos a usar trípodes.
Calidad de imagen
Pero la verdad es que estas pequeñas quejas se olvidan al ver los resultados de la óptica, que muestra un rendimiento excelente en todo su recorrido focal, incluso trabajando a máxima apertura. De hecho, es uno de sus grandes argumentos, así que la idea es exprimir ese f2.8.
No hemos detectado problemas con el viñeteado e incluso tirando de lupa en las esquinas de la imagen a 24 y 105 mm a f2.8 el detalle que muestra es excelente. Por supuesto, más todavía en el centro. Vaya, que si queremos cerrar el diafragma será por temas de composición o desenfoque, no por conseguir más calidad de la óptica.
El enfoque se ha mostrado muy rápido y preciso en las situaciones que lo hemos probado. No ha habido ocasión de ver qué tal el seguimiento en deporte -sería mejor una R3 que la veterana R5, claro- pero sí que podemos confirmar que en escenas con muy poca luz esta pareja se defiende muy bien.
Respecto al estabilizador de imagen, Canon promete hasta 8 pasos de mejora al trabajar con cuerpo de cámara estabilizados. En la práctica, en tomas reposadas y con cierto cuidado hemos conseguir imágenes libres de trepidación disparando a pulso a 105 milímetros y velocidades de hasta 1/6 de segundo
¿Merece la pena?
Pesa 1,4 kilos y cuesta unos 3800 euros. Datos suficientes para tener claro que la compra de este zoom es una de esas decisiones que hay que meditar. Al menos si lo vemos desde la perspectiva de los fotógrafos y fotógrafas porque, como ya comentamos en su momento, lo que parece mucho desde este lado, en el sector del vídeo a muchos suena una ganga.

Precisamente por eso, la decisión va a estar siempre supeditada al uso híbrido de este Canon 24-105 mm f2.8. ¿Tiene sentido si lo vemos sólo como un zoom todoterreno para foto? Los resultados evidencian su calidad y capacidades, y es verdad que con esa cobertura llegamos a casi todo. Así que si el tamaño y el precio no son problema, la respuesta es evidente.
Pero no podemos olvidar que la diferencia de precio con el 24-70 mm f2.8 y, sobre todo, con el 24-105 mm f4 es considerable. En realidad, no tanto con el primero, porque acabamos de comprobar que su precio oficial no anda lejos de los 3000 euros. También es verdad que son «sólo» 30 milímetros más de alcance.

Pero, como decíamos, serán sus posibilidades a la hora de grabar vídeo lo que realmente justificará el tamaño, precio y la decisión de compra. Así que esperaremos a tener esa parte también resuelta antes de sacar conclusiones, aunque lo que hemos visto por ahora nos gusta bastante.

























Salvando las distancias, este objetivo ya existe para APS-C, se trata del Tamron 17-70mm f2.8.
El 24-70 mm en full frame sería un equivalente a un 15-44 mm en aps-c (canon, multiplicador 1.6x).
Entonces, un tamron 17-70 mm en Canon APS-C (multiplicador 1.6x) sería equivalente a un 27-112 mm en full frame.