
Todo en el universo Trump es extraño. Y el retrato oficial para su vuelta a La Casa Blanca no es una excepción: una pose agresiva, una mirada entre lo retador y la amenazante y una iluminación dramática conforman una foto más propia del villano de la película que del presidente de Estados Unidos. Una descripción con la que, seguramente, muchos estarían de acuerdo.
El caso es que la publicación del retrato oficial hace unos días ha servido también como carta de presentación de Daniel Torok, el nuevo fotógrafo oficial de La Casa Blanca y autor de esta singular foto que a muchos ha recordado a la fotografía policial de Trump, tras ser acusado de varios delitos en 2023.
¿Pero de verdad un Presidente usaría como inspiración una foto de una ficha policial para su retrato oficial? En el caso de Trump, parece que sí porque el propio Torok ha reconocido que se fijó en aquella imagen para disparar la foto que encanto al ya 47 presidente de Estados Unidos.

No fue la única foto que le hizo ni todas tenían ese tono, ha explicado al youtuber Jared Polin, pero esta fue la favorita y elegida por Trump. Según él propio Torok reconoce, era la primera vez que trabajaba con luces de estudio.
Aunque el retrato contrasta con el del anterior mandato de Trump, no hay que olvidar que también en aquella ocasión se eligió una foto con este mismo estilo agresivo para la toma de posición, aunque más tarde apareció una versión más sonriente del Presidente. Una foto que, como curiosidad, fue disparada en aquel momento con la Canon EOS-1Ds Mark III, mientras que Torok ha usado ahora una Nikon Z9 con un 85 mm f1.2, según leemos en Nikon Rumors.

Además de que usa cámaras Nikon y que lleva una década trabajando como fotografo y videógrafo profesional, lo cierto es que no hay mucha información sobre Torok que en su Instagram sólo muestra imágenes de los dos últimos meses y centradas en la campaña de Trump.
En Petapixel han intentado indagar más sobre él y sorprende la escasez de datos, más allá de su participación en algunos videoclips y documentales sobre rap y hip-hop y su pasión por la fotografía de película.
A la vista de su reciente cuenta en Instagam, también parece gustarle mucho el blanco y negro y saber aprovechar la particular teatralidad de Trump para conseguir fotos con mucha fuerza.










El artículo refleja bien con la excusa de un retrato ese sentimiento general que se extiende por todo occidente: el miedo ha cambiado de bando.
Espera que como este apriete mucho las tuercas, verás resurgir al comunismo. La historia se repite.