
La nueva Leica SL3-P no ha llegado sola. La firma alemana ha aprovechado este estreno para sumar también dos ópticas a su gama de objetivo AF para el sistema L. Se trata del Leica Summilux 50 mm f1.4 ASPH y el Leica APO-Macro-Elmarit-SL 100 mm f2.8.
Dos ópticas fijas que, eso sí, no llegarán al mercado hasta finales de este año, con un precio de 4500 euros en el caso del 50 milímetros y de 2450 euros el macro de 100 milímetros.

Pese a que estos objetivos de la serie SL no suelen escatimar en tamaño y peso -tampoco nadie espera que sean ligeros o económicos- el nuevo 50 mm f1.4 presume de ser la óptica AF más compacta del mercado con esta focal y apertura. Pesa 584 gramos, la rosca frontal es de 67 milímetros y su distancia mínima de enfoque es de 50 centímetros.
Entre sus prestaciones, Leica destaca la construcción metálica y sellada, la velocidad y discreción del sistema de enfoque automático y el bokeh que ofrece su diafragma de 11 láminas, sobre todo al disparar a esa apertura máxima de f1.4.

El nuevo 100 mm f2.8, por su parte, se presenta como el heredero natural del objetivo macro que con idéntica focal y luminosidad se presentó en 1987 para el sistema R de la marca. Esta versión para la bayoneta L mantiene, claro, el factor de ampliación 1:1 gracias a su distancia mínima de enfoque de 30 centímetros.
También sellado y de construcción metálica, más allá de la fotografía macro, el nuevo tele fijo se plantea como una opción interesante para retrato. El diafragma de 9 palas promete también un bokeh muy suave, mientras que las correcciones apocromáticas de la óptica aseguran la calidad de imagen incluso a máxima apertura y también en los bordes de la imagen.










