La Fujifilm X-Half (X-HF1) no es una compacta avanzada. Pese al diseño retro, el precio, la óptica fija, el sensor de una pulgada… ésta no es la hermana pequeña de la X100. Mejor tenerlo claro desde el principio para evitar disgustos.
Dicho esto, la pequeña y resultona X-Half es, sin duda, la cámara más diferente y original que ha pasado por nuestras manos en los últimos años. Una compacta que apunta al público habitual de Instax y que propone en cierto modo emular la experiencia de una cámara de carrete, pero sin tener que pagar los peajes de comprar rollos, el revelado…
Sensor vertical
Con un peso de menos de 250 gramos, la cámara es realmente pequeña. Entre las manos las sensaciones no son malas, pero es verdad que tampoco tenemos unos acabados premium como en las X100. Disponible en tres acabados, lo que es incuestionable es que es muy bonita.

En el vídeo podéis ver una descripción detallada de los mandos y sus funciones pero, de nuevo, el anillo de diafragmas no tiene que llevar a engaño. Aunque podemos trabajar en manual o prioridades, es una cámara pensada sobre todo para disparar en automático.

El visor es óptico directo, sin ningún tipo de información sobre la exposición o los ajustes. La zapata superior es fría, sin conexiones, pero la cámara cuenta con un pequeño flash frontal de tipo LED. La única conexión es un puerto USB-C para la carga y salida de audio con adaptador para auriculares.

Lo realmente curioso empieza al ver las pantallas verticales de la parte posterior. Y es que la X-Half monta su sensor de tipo 1 pulgada en vertical, de modo que disparando con la cámara en horizontal tendremos fotos verticales.
Una idea que enlaza con las cámaras de medio formato de película, como la Pentax 17 y que permiten obtener dos fotos verticales de cada fotograma. En película tiene su lógica, en digital es más una decisión creativa o un guiño a las redes sociales donde las fotos verticales son mayoría.
Evidentemente, basta con poner la cámara en vertical para hacer fotos horizontales que, por cierto, no se van a girar automáticamente al descargarlas al ordenador.
18 megapíxeles sin RAW
Según las especificaciones oficiales, la Fujfilm X-Half tiene un sensor con casi 18 megapíxeles de resolución efectiva. Un dato que llama la atención porque no nos consta que haya ningún fabricante produciendo captores de tipo 1 pulgada de esta resolución.
La lógica nos lleva a pensar que se trata de un sensor estándar de 20 megapíxeles con algún tipo de recorte. Ver que las fotos en vertical encajan perfectamente en el formato Instax Mini -la cámara puede conectarse directamente con cámaras e impresoras Instax- hace pensar que esa podría ser la razón.

En cualquier caso, tenemos archivos de entre 5 y 7 megas que, atención, serán siempre en JPEG porque la Fuji X-Half no ofrece formato RAW. ¿Por qué? Ni idea, pero se trata de una decisión que, evidentemente, refuerza el mensaje que comentábamos al principio: esto no es una compacta avanzada.
Eso no significa que los resultados sean malos. Pese a ciertos detalles que pueden recordar a una de esas cámaras de juguete donde lo artístico prima sobre la calidad, la combinación de este sensor con la óptica ofrece resultados muy decentes. De todos modos, no se pretende que la calidad de imagen sea el argumento fuerte de esta cámara.
Por supuesto, no faltan las simulaciones de película, aunque no tenemos la lista completa de otras cámaras, sino una selección con una docena de opciones. Se eligen a través de la pantalla táctil secundaria en un claro guiño a las cámaras de carrete.
Fuji X-Half, modo díptico y «cámara de película»
En esta misma línea, la Fujifilm X-Half cuenta con una palanca de arrastre. Evidentemente, aquí no hay nada que arrastrar, pero este mando cumple con dos funciones que ligan con esta filosofía analógica de la cámara y que permiten -si se quiere- entrar en el juego.
Si se acciona en cualquier modo de disparo, se activa el modo díptico: dos fotos verticales se unirán en una composición horizontal. Podemos cambiar el color y grosor de la línea de separación, el orden de la toma (primero foto izquierda o derecha) y, como curiosas, la imagen resultante, de unos 36 megapíxeles, encaja perfectamente en el tamaño de impresión de Instax Wide.

Pero la estrella de la X-Half es, sin duda, el denominado modo «cámara de película». Antes de activarlo hay que tener claro el modo de simulación e película elegido, porque no se podrá cambiar hasta terminar el «carrete» de 36, 54 y 72 fotos. La pantalla tambien pasa a modo analógico, de modo que no vemos el encuadre ni los resultados y sólo podremos utilizar el visor óptico para disparar.
La gracia no acaba ahí. Cuando hayamos terminado las fotos o nos cansemos y queramos rebobinar, toca revelar esas fotos. No hace falta ir al laboratorio, claro, pero es imprescindible pasar por una aplicación del móvil, conectar la cámara -funciona realmente bien, incluso con la beta probada- elegir el rollo a procesar y revelarlo.

Un trámite que, por aquello del realismo, requiere cierta paciencia y que da como resultado las imágenes reveladas y una hoja de contactos. Todo queda grabado en la tarjeta de memoria en una carpeta propia y también se copian en la galería del iPhone.
¿Tiene sentido? Seguramente no, pero es divertido y es lo más parecido a una experiencia analógica en una cámara, pero sin tener que comprar rollos de película y pagar el revelado. Ademas, ya sabemos que muchos no quieren los negativos, así que eso que se ahorran tambien.
Una cámara (muy) diferente
Pensábamos que la Fuji GFX100RF o la minimalista Sigma BF era lo más peculiar que íbamos a ver este 2025, pero está claro que nos equivocamos. Tanto que cuando escuchamos los primeros rumores de esta ya oficial X-Half pensábamos que era una broma.
Llevamos tiempo preguntándole a Fujifilm si no se animaba a sacar su propia cámara de película y algo nos dice que esta es su respuesta: no lo necesitan porque ya tienen las Instax y ahora esta compacta que es lo más parecido a una cámara de carrete, pero en digital.
El precio de 800 euros, eso sí, la sitúa en un rango complicado si se le aplican criterios racionales y no de capricho, que es lo que tocaría. Por ese dinero hay cámaras como la X-M5, por citar un ejemplo reciente y de la propia marca. Evidentemente, van a públicos totalmente diferentes. Por cierto, la X-Half tambien graba vídeo, pero ni siquiera llega a Full HD, no hay estabilizador… Es algo más anecdótico que una función que tener en cuenta.

Veremos si Fujifilm ha sabido leer mejor que nadie el mercado y da la campanada con esta X-Half que, es verdad, tienen todos los ingredientes para ser uno de esos éxitos virales que desde el público estrictamente fotográfico se mira con cara de no entender nada.
La X-Half es una de esas cámaras que pocos se atreven a hacer, y eso tiene mucho mérito en un mercado que casi siempre se rige de más de lo mismo. Pero, Fujifilm ahora que ha quedado claro que sabéis hacer cámaras compactas muy pequeñas, bonitas y con sensor de 1 pulgada, tal vez sería buena idea aplicar esta misma receta a algo así como la sucesora de aquella X70.










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Igual que en los móviles. Lo mismo que la Pentax 17. No me gusta eso de tener que girar la cámara para encuadrar en horizontal, lo siento.
Frikada total. Espero a una digna sustituta de la X70, que esa sí es una buena cámara. Mientras, para bolsillera y 28, me quedo con Ricoh GR.
Honestamente, prefiero fotografiar con el iPhone que llevas.
Me parece más una broma que una propuesta seria. ¿Qué ganas usándola como si fuera un equipo analógico? Todas las desventajas de una cámara digital, con los inconvenientes de una análoga, mejor uso una análoga normal. Lo que sí me ha gustado mucho es su tamaño compacto. En mi opinión la cámara ideal sería una cámara mirrorless lo más pequeña y de bolsillo posible, lentes intercambiables y mucha bateria, no necesito 800 megapixeles y un tamaño de sensor gigante, al final todo va a parar a redes sociales.
Justo el tipo de cámara que el comentarista medio de Photolari odia. Yo ya he reservado una.
Pregunta en Fujistas a ver qué te dicen, jajaja…
Son los mismos.
¿Ya no estás allí? xD
Me fui cuando a ciertas personas les empezó a parecer bien que se hiciesen comentarios xenófobos.
Pues ya somos dos. Lo mejor que hice, largarme.
Me parece que el diseño tras esta cámara es sublime. No solo su construcción, las dos pantallas, las interfaces, el modo analógico, y cómo en general se interactúa con ella. Quizás no me termina de convencer el rollo díptico pero lo veo justificado de cara a las impresoras de su gama instantánea.
Ahora bien, está en una posición peligrosa. Si bien está enfocada al público Instax, su precio es de la serie X (como su propio nombre indica), y en comparación con la X-M5 no creo que salga bien parada. Sin pedir RAW, que no se puedan hacer ajustes en los jpg me parece muy limitado, y que no se pueda acoplar un flash pequeñito como los de Godox, una pena, ya que no sé qué tal funcionará ese led que tiene incorporado.
A ver qué tal funciona en el mercado.
por comentar… que como es gratis…
Me parece maravilloso que las marcas saquen productos para todo tipo de usuarios e inquietudes. Y si le han metido esfuerzo en el desarrollo para sacar el producto a la venta, seguramente ya lo habrán estudiado para que las cuentas les cuadren.
Muchas veces se presentan productos que se saben van a ser deficitarios, pero te posicionan como marca, en este caso dirigido al público joven. Presentar a Fuji (empresa con muchos años) como esa marca alegre que innova y hace cosas locas, puede ser una gran publicidad.
En lo práctico, pues como han comentado, una frikada, poco más que añadir. Cada uno sabrá lo que le gusta y necesita. Y contra gustos (sentimientos) no valen razones lógicas.
Cámara para «cacharreros», que una afición diferente de la de fotógrafo, aunque sea aficionado.
Creo que ya no saben lo que hacer y/o inventar para vender. Creo que se nos va la pinza. Creo que sobrevaloramos los vintage. Creo que esto es pura «chatarrería» y postureo. Creo que ya no creo.
A quien realmente le apasione la fotografía, ni de coña quiere una cámara así. Vamos…yo ni de coña. Además, hay conmpactas de mejoir calidad que esta «cosa» y más económicas pero, allá cada cual. Para gustos…colores…
«A quien realmente le apasione la fotografía, ni de coña quiere una cámara así.»
De acuerdo al 100%… pero ¿y si no va dirigida a los que (me incluyo) nos apasiona la fotografía?
Creo que este producto va teledirigido a jóvenes (con nivel adquisitivo alto, 800€ que cuesta el «paratito») que han conocido desde niños la cámara del móvil, que su visión natural es la vertical de su pantalla, y que quieren creerse mejores, o más cool, o guays, o sentirse «fotógrafos», por acceder a una cámara «de verdad» (como si no lo fuese la de su móvil) y además, vivir la emoción de la sorpresa, seguramente para ver con amigos, etc.
Tenemos que ponernos en su piel, pues nosotros (bueno, yo, hablo por mí al menos) ya vivimos todo aquello hace muchos años y hasta lo sufrimos, cuando algún carrete nos salía mal revelado, cuando fotos importantes te aparecían trepidadas o con los ojos cerrados y ya no había remedio; con todo el dinero que se quedaba por el camino. Lo vivimos y sabemos que ahora es una maravilla, ver al momento cómo ha quedado, poder hacer miles de disparos gratis, que el foco sea casi infalible, disparar ráfagas infinitas y poder subir a redes esas fotos en lo poco que se tarda en coger el teléfono, ver las fotos que ya están ahí y elegir las que quieres.
Ellos no lo han vivido. No lo han sentido. Al contrario, ellos lo tienen todo al instante. No conocen la emoción de la espera y la frustración. Y un buen porcentaje, posiblemente sienta que lo quiere vivir. Pero pasar a una cámara, digamos seria, quizás no saben no por dónde empezar y en modo automático es más de lo mismo de su móvil.
Así que ésta camarita, que inspira ese proceso del químico, quizás sea un aliciente para empezar. Y quizás, a los que empiecen con esta cámara y descubran que les apasiona de verdad la fotografía y en el futuro ya si quieran una cámara en condiciones ¿qué cámara o marca creéis que comprarán?
Yo creo que han encontrado un nicho y seguramente acierten. Y como decía en un comentario anterior, la simple presentación, es un posicionamiento como marca que genera publicidad.
Fuji con Súper full frame para profesionales de retrato, sus Xpro para profesionales de depores, naturaleza, toda la gama X para aficionados de todo tipo, las instax para la chavalería, las fiestas, etc. y estás Xhalf para instagramers cools.
Por gama no será, bien escalonada, con calidad y cubriendo todas las necesidades.
Ahora me pregunto ¿qué imagen de marca está generando Fuji? ¿creo que es buena o mala? Si empezase en esto ¿la valoraría como primera opción? …
La gente quiere inmediatez y eso te lo da un móvil. Incluso aficionados a la fotografía, con su grandes y costosas cámaras, los hay cada vez más que disparan en JPG olvidándose por completo de editar RAWs.
Salvo profesionales y tampoco todos, el aficionado medio pasa de tirar en RAW. La gente no está por perder el tiempo editando.
Hola gente, tendría dos dudas al respecto de esta cámara 1) la palanca arma el obturador (carga la tensión del obturador como en las cámaras mecánicas)??
2)en el modo diorama, se pueden unir en perfecto registro ambas fotos como para hacer una panorámica en la misma toma??
Saludos desde Argentina.