En plena efervescencia de la fotografía química y de los modelos con diseño vintage puede sorprender que todavía quede alguien interesado en transformar en digital su cámara de carrete. Pero el éxito de I’m Back Roll parece ser la mejor prueba de ello: en pocos días este proyecto ha recaudado unos 800.000 euros con la promesa de integrar un sensor APS-C en cualquier cámara que usara rollos de 35 milímetros.

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En realidad se trata de la última versión de una idea que cumple diez años y que convirtió en realidad lo que hace décadas ya propuso Silicon Film, pionero de ese concepto de carrete digital y convertido casi en leyenda urbana del sector cuando realmente había mucho interés por un invento de este tipo.

¿Qué ha cambiado respecto a aquel I’m Back Film de 2023 que ya tenía forma de carrete? Básicamente que ahora el sensor pasa de ser Micro Cuatro Tercios a un APS-C de 26 megapíxeles pero, sobre todo, que se consigue integrar todos los componentes en una única pieza con forma de carrete que se inserta en la cámara de película. Así, desaparece la necesidad de añadir en la base de la cámara un módulo adicional con pantalla y batería, tal y como ocurría hasta ahora.

Las ventajas de poder tener todos los elementos dentro de este módulo con forma de carrete son claras, aunque seguirá haciendo falta un pequeño control externo Bluetooth necesario para sincronizar el obturador, ha explicado su creador. Al parecer, el resto de funciones, se podrán manejar desde una App en el smartphone, que tambien servirá como pantalla para ver las imágenes.

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Una idea mucho más depurada que se parece a aquel viejo sueño del carrete digital. No se trata de un concepto, insiste su creador Samuel Mello Medeiros, sino de un modelo totalmente funcional y que ya está recaudando fondos para su producción y comercialización. Con precios a partir de unos 500 euros para quienes se animen a reservarlo ya, la promesa que esté listo para verano del próximo año.

Pese a los largos meses de espera por delante, el interés por un accesorio así parece evidente. Compatible a priori con cualquier cámara de 35 mm -incluidas las Nikonos acuáticas, por ejemplo- los usuarios de Leica M sí que tendrán que adquirir una versión dedicada, han explicado los creadores. El precio será similar y promete mantener toda la esencia y filosofía mecánica de Leica pero con la opción de disparar también en digital con este accesorio.

 

Aunque hace un tiempo la compañía anunció una alianza con Yashica, ahora no se menciona  esta marca en la nueva versión. Algo que tal vez tranquilice a quienes vinculan este nombre a productos aparentes pero de calidad cuestionable. No obstante, este futuro carrete digital sí ofrecerá entre otras funciones, simulaciones de color basadas en películas clásicas de Kodak o Yashica, explican los creadores.

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