Instax Mini Evo Cinema: las claves para decidir si es un bonito juguete o una cámara interesante

No es fácil que a estas alturas una cámara logre sorprender. Y cuando lo hace, merece toda nuestras atención. Es el caso de la nueva Instax Mini Evo Cinema que ha conseguido unir en un mismo producto cámara instantánea y cámara Super 8 digital aderezado con unos filtros históricos muy curiosos.

Así que es lógico que haya mucho hype alrededor de este modelo que sale en breve a la venta con un precio de 380 euros. Pero tras la sorpresa y la euforia inicial toca preguntarse si merece la pena o, mejor dicho, para quién es y para quién no.

Publicidad

Instax Mini Evo Cinema_Photolari_09

Nos hemos ido de paseo con ella y aunque en el vídeo abordamos los puntos más interesantes, vamos a intentar resumir aquí las claves en formato de preguntas y respuestas para resolver las dudas que pueden tener quienes estén interesados en esta singular cámara.

¿Qué tal el diseño y el manejo?

Más allá de los guiños retro y su aspecto de cámara Super 8, la verdad es que está bien rematada. En general no hay sensación de plástico, sino de una cámara bien hecha. Puede que sea un juguete, pero a uno de 380 euros le pedimos que esté bien construido.

Instax Mini Evo Cinema-6

Sólo el disparador un poco endeble y tal vez la el agarre no apto para manos pequeños estarían en la lista de puntos a mejorar.

¿Y la pantalla y el visor?

La Mini Eco Cinema incorpora un pequeño monitor que nos sirve para encuadrar y revisar las imágenes, así como manejas las opciones del menú. Su resolución es mínima y el tamaño tampoco es ningún maravilla, pero de serie incluye un ocular tipo lupa que, ademas de rematar la estética cinematográfica, también ayuda a ver un poco mejor todo.

Instax Mini Evo Cinema_Photolari_07

En el pack también se incluye una empuñadura para la base que mejora algo el agarre aunque también tiene una evidente función estética.

¿Cómo funciona?

No es que sea complicada, pero sí que hace falta un rato para dar con su manejo. De entrada hay que recordar que es cámara de fotos y de vídeo (de cine, dicen ellos), con la opción de obtener copias en papel. También puede funcionar como «impresora» para mandar fotos desde el móvil y tener copias Intax.

Lo primero, podemos configurar el disparador para que funcione con una presión continua o bien para que empiece y para de grabar con cada pulsación. En el menú está la opción. Para las fotos no hay mucho misterio, para los clips de vídeo un poco más.

Instax Mini Evo Cinema_Photolari_05

Podemos grabar secuencias de 15 segundos, con tantos planos en ella como se quieran. Empezamos a grabar y al parar nos dará la opción de repetir la toma, cerrar la secuencia -es decir, se guarda el archivo- o seguir con otro plano que se sumará a la misma secuencia-archivo. Para recuperar la visión del encuadre en pantalla, basta con tocar un poco el disparador.

¿A qué resolución graba la Instax Mini Evo?

La cámara cuenta con un minúsculo sensor (1/5 de pulgada) y 5 megapíxeles, lo que se traduce en archivos de vídeo de 600 x 800 píxeles. Hay un modo de «alta calidad» -ejem- de 1080 x 1440. Hay que activarlo en el menú y sólo funciona cuando se elige el filtro 2020.

Instax Mini Evo Cinema_Photolari_04

Además, sólo funcionará cuando trabajemos con tarjeta de memoria (Micro SD). De todos modos, la memoria interna de la tarjeta es muy pequeña, así que es casi imprescindible contar con una.

Aunque aquí las especificaciones son lo de menos, por si a alguien le interesa, la óptica es un 20 mm f2 equivalente.

¿Y qué tal la calidad de imagen?

La verdad es que esa pregunta no tiene mucha importancia en una cámara como esta. La calidad es mala, pero suficiente para lo que necesita: copias en papel pequeño y compartir las fotos y archivos en redes sociales.

Instax_Evo_Cinema_muestras_03

Instax_Evo_Cinema_muestras_02

La experiencia de uso y los filtros son los protagonistas absolutos de una cámara que pretende ser creativa y divertida. Así que si la calidad de imagen en foto o vídeo es clave para ti, la Instax Mini Evo Cinema no es tu cámara.

¿Y cómo son los filtros de «dial de décadas»?

Es uno de los puntos fuertes de la cámara. En vez del clásico surtido de filtros con efectos o simulaciones de película, aquí se plantea una especie de máquina del tiempo para viajar entre 1930 y 2020. Cada uno de las décadas se asocia a unos efectos de color, textura de imagen y también filtros de audio.

Instax Mini Evo Cinema-1

Además, con el dial alrededor del objetivo podemos modificarlos y algunos graduar su intensidad. El resultado son 100 posibles combinaciones que dan mucho juego. Algunas están muy bien conseguidas y son simpáticas, otras afectan tanto a la calidad de imagen que hay que echarle un poco de imaginación para entender lo que está ocurriendo.

Por si fuera poco, las imágenes pueden ir con o sin marca, también temático. Así que la lista de opciones y posibles combinaciones es todavía mayor. Importante tener en cuenta que los filtros hay que elegirlos antes de grabar o disparar y que una vez aplicados no se pueden cambiar a posteriori.

Instax_Evo_Cinema_muestras_01

Este sistema de décadas es aplicable tanto a los vídeos como las fotos. Quienes prefiera una imagen más limpia y con la mayor calidad posible (es un decir) tendrán que elegir la última opción, la de 2020. Pero se estarán perdiendo parte de la gracia de esta cámara.

¿Puedo tener una copia en papel de un vídeo? 

Otra de las claves de la cámara es, claro, poder tener copias en papel. De las fotos es fácil y lo hemos visto en muchas Instax, pero aquí la novedad es que también podemos hacerlo con los vídeos.

Instax Mini Evo Cinema-3

Al accionar la palanca de «impresión», nos permite elegir un fotograma de la secuencia y colocar en el un código QR. También se puede tener la copia sin el código, pero gracias a él podremos acceder a a la versión completa del vídeo que se almacena durante dos años en los servidores de Fujifilm para que podamos compartirlo con quien queramos. Esa es la filosofía Instax y aquí han hilado fino para hacerlo también en vídeo.

¿Y si quiero grabar vídeos de más de 15 segundos?

Este proceso de preparar el vídeo para tener una copia lo podemos hacer desde la propia cámara o desde la aplicación, donde tendremos más opciones de edición. La App no es obligatoria, pero sí necesaria para que, tras vincular cámara y móvil, los vídeos puedan subirse a lo servidores de la marca y así compartirlos.

Además, la aplicación también permite saltarse ese límite de 15 segundos por vídeo. O, mejor dicho, juntar dos secuencias para poder crear una de hsta 30 segundos. Pero eso no cambia a la hora de grabar, donde el límite de 15 segundos es innegociable.

¿Qué tal la batería y funcionamiento de la cámara?

Son dos de los puntos más flojos de la Instax Mini Evo Cinema. La batería interna permite grabar poco más de 100 clips por carga, según hemos podido comprobar durante estos días. Además, el aviso de carga sale muy pronto, así que tocará vivir con esa presión de la batería en rojo y pensar que se puede apagar en cualquier momento. Un cargador externo y un cable USB son recomendables.

Por otro lado, la cámara es bastante lenta en general. El cambio de un filtro a otro requiere cierta paciencia, pero incluso el encendido es lento. No está claro si es parte de la gracia por aquello de la tecnología retro, pero la verdad llegar a ser un poco desesperante en algunos momento.

Tal vez sea un problema puntual de la unidad que nos ha tocado, una de las primeras en el país. Por cierto, si hace falta, junto a la ranura para tarjeta y la conexión USB hay un minúsculo botón que permite reiniciar la cámara. Nosotros hemos tenido que hacerlo un par de veces.

¿Merece la pena?

Si has llegado hasta aquí, seguro que ya tienes la respuesta bastante clara. La Instax Mini Evo Cinema es un movimiento muy interesante por parte de la compañía. No sólo reinventa y estira la idea de cámaras instantáneas, sino que se apunta a dos modas con mucho tirón: el «lo-fi» y la imperfección como recurso creativo y, claro, la nostalgia.

Instax Mini Evo Cinema-2

Algo que ya vimos en la Fujifilm X-Half y que aquí se asoma al terreno del vídeo. Lo hace, eso sí, con muchas limitaciones y con el concepto de cámara instantánea como eje central. De hecho, no es difícil imaginar una cámara más interesante para usuarios avanzados sin todos los recortes de un sensor minúsculo y de baja resolución o ligadas a la idea de cámara instantánea. Nos gustaría pensar en esta Instax Mini Evo Cinema como el primer paso de algo con mucho más potencial.

Pero, de momento, estamos ante una cámara en la que la experiencia de uso, la creatividad y el juego que da están por encima de cualquier otra cosa. Empezando por la calidad de imagen y las especificaciones.

¿Nos ha gustado? Sí ¿Es para todos los públicos? Rotundamente no.

2 COMENTARIOS

  1. A colación de lo que comentáis de imaginar esta cámara con especificaciones más avanzadas, me ha venido a la mente el cómo muchos usuarios han modificado cámaras deportivas para añadir lentes de montura C y simular una especie de super 8 digital.

    Un sensor y procesador de este tipo en esta cámara, que permita tener margen de maniobra alguna simulación tipo Eterna pero con más carácter y una lente con muchos flares y aberraciones y yo creo que se convertiría en la X100 del video.

    Evidentemente el precio no sería el mismo, pero creo que al igual que la X-Half tienen cifras un tanto elevadas para un uso tan doméstico.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.