
Han pasado nueve años desde el último modelo, pero Sony parece haber entendido que el mercado quiere cámaras compactas y ha decidido resucitar su modelo estrella de zoom largo. La nueva Sony RX10 V toma así el relevo de su predecesora -presentada en 2017, nada menos- con idéntica filosofía, pero una larga lista de novedades.
Aunque el concepto sigue siendo el mismo y todo el protagonismo recae en la pareja formada por un sensor apilado de tipo 1 pulgada con 20 megapíxeles y en el espectacular zoom equivalente a un 24-600 mm f2.4-4, esta quinta generación reformula su diseño para acercarse más a los modelos de la seria Alpha.
Algo que se nota en la ergonomia, empuñadura y mandos de la cámara, y que también afecta al visor -de mayor tamaño y resolución (0,5 pulgadas y 3,6 millones de puntos) y la pantalla, que mejora su resolución aunque sigue apostando por un monitor abatible y no articulado. La batería de tipo Z, igual a la que usan la mayoría de Sony Alpha, incrementa también notablemente la autonomía de la cámara.

Aunque no queda claro si se trata del mismo sensor y zoom que su predecesora, lo que sí está claro que ha cambiado es el procesador de imagen y el sistema de enfoque. El AF de última generación promete dar un salto enorme en cuanto a sistemas de detección y seguimiento, mientras que la velocidad de disparo sube hasta los 30 fotogramas por segundo con el obturador electrónico.
El vídeo es otro de los apartados destacados en esta renovación, y da un salto de gigante respecto a lo que ofrecía la generación anterior. La RX10 puede grabar en 4K hasta 60p con todo el sensor y a 120p con un pequeño recorte. Además la cámara incorpora códecs de grabación avanzados, con muestreo 4:2:2 y 10 bits de color. Sony también promete haber mejorado el sistema de estabilización, que ahora cuenta con el modo «Dinámico Activo» visto en otras cámaras de la serie Alpha de la marca.

La nueva Sony RX10 V llega con un precio oficial de 2500 euros, 500 euros más que su predecesora en el momento de ser presentada hace casi nueve años. Un modelo que, por cierto, se sigue cotizando en el mercado de segunda mano donde no es raro encontrarla por el mismo precio que costaba nueva.









