De nada sirve una cámara pequeña si no hay ópticas que también lo sean. Parece una obviedad pero a veces cuesta que las cámaras lo entiendan. Panasonic lo tiene claro y tras el 40 mm f2 que presentó pensando en su Lumix S9 ahora llega el nuevo Lumix 20 mm f2.5 S.
Un angular fijo para cámaras de formato completo del sistema L que repite una fórmula que funciona: pequeño, de precio muy ajustado (500 euros) y buen equilibrio entre lo que ofrece, su luminosidad y lo que cuesta. Montado en la citada S9, salta a la vista que conforman una buena pareja.

Así que, para estrenarlo, esta es la cámara que hemos elegido y con la que hemos recopilado una pequeña galería de muestras que permiten hacerse una idea de lo que ofrece este pequeño objetivo, tanto en rendimiento como el ángulo de visión de un angular que, sin ser extremo, ya es muy marcado.
Pese a su reducido tamaño y un peso que no llega a los 150 gramos, hay sitio para un generoso anillo de enfoque manual al que, además, se le pueden asignar otras funciones. También interruptor para el enfoque y un botón de función configurable.

Desde la cámara se puede elegir para qué sirve este botón entre una larga lista. Panasonic insiste mucho en la opción de multiplicar la focal mediante recorte para convertir este 20 en un 40 milímetros. Pero es cierto que la resolución de 24 megapíxeles de esta Lumix S9 hace que el resultado sea una imagen de escasa utilidad real por su diminuto tamaño.
Volviendo al diseño, el objetivo está sellado y cuenta con una rosca frontal para filtros de 62 milímetros. La distancia de enfoque es de 18 centímetros, lo que permite aprovechar al máximo el bokeh de esa apertura de f2.5.
Los usos de una focal de 20 mm son de sobra conocidos: paisaje, arquitectura, interiores, búsqueda de perspectivas llamativas… Pero la pregunta que toca hacerse es si tiene sentido montar esta focal en la cámara como única óptica. Algo que sí parece lógico con el citado 40 mm f2 pero que en este caso cuesta un poco más y anima a ver este angular como un complemento para el zoom estándar o pareja de una focal algo más larga.
No obstante, no hay que perder de vista otro uso recurrente del 20 milímetros a la hora de grabar planos tipo VLOG, esa suerte de selfie en vídeo donde siempre se agradece tener un buen angular. De hecho, 20 milímetros es la focal de las cámaras tipo Osmo Pocket, las reinas de esa categoría.
Así que pensando en la Lumix S9 como una cámara híbrida para foto y vídeo y como herramienta para creadores de contenidos -uno de los usos que más ha potenciado la marca- este 20 mm f2.5 empieza a tener mucho más sentido.
Algo a lo que sin duda ayuda a su buen equilibrio entre rendimiento y precio. No es perfecto ni lo podemos esperar por 500 euros. Hay un notable viñeteado a máxima apertura y las esquinas caen respecto al centro, pero en líneas generales es un angular solvente para los usos y públicos para los que está pensado.






















Focal de uso muy limitado, para eso ya tengo el móvil.