No se veía un duo así desde Milli Vanilli, comentaba alguien al leer la primera noticia sobre la singular alianza de Yashica y I’m Back y el resultado de este acuerdo: un sistema sin espejo que presume de ser el más pequeño del mundo.
Lo comparábamos en su momento con las Pentax Q pero, ahora que ya conocemos todos los detalles del proyecto, parece que apuntábamos demasiado alto. Y es que esta minúscula cámara, efectivamente, monta un sensor muy pequeño: un CMOS de 12 megapíxeles y 1/2,3 pulgadas.

El tamaño habitual en móviles sencillos y que, en este caso, parece ser el mismo que usaba la GoPro Hero 4 hace nada menos que 10 años. Algo que seguramente explica la calidad de imagen que, a la vista de los ejemplos publicados por sus creadores, ofrece esta pequeña cámara de ópticas intercambiables. Resultados más cercanos a una cámara de juguete que a lo que cabe esperar ahora mismo de cualquier smartphone de gama media.
El sistema llega con tres ópticas totalmente manuales que se acoplan a la cámara sin, aparentemente, ningún tipo de conexión. Con un factor de multiplicación focal cercano a 6x, se trata de focales equivalentes a 20, 50 y 150 milímetros, aunque no hay datos sobre su apertura.

Según sus creadores, el sistema está pensado para foto y para vídeo. La cámara graba en 4K e incluso se presenta como una opción para vloging. Hay opción de colocar un micrófono externo y, a la vista de algunas de las imágenes publicadas, también un visor electrónico externo, por si la pantalla articulada no es suficiente.
Pese a que no estará disponible hasta el próximo otoño y que ni las especificaciones ni los resultados invitan al optimismo -tampoco otros productos anteriores de Yashica- hay que reconocer que está teniendo un éxito considerable y ya está cerca de recaudar un cuarto de millón de dólares pocos días después de su anuncio.
El precio de lanzamiento es de unos 240 dólares para el kit más sencillo y llega a los 300 dólares si se quiere adquirir con los tres objetivos. Pese a que todo pinta bastante mal, confesamos sentir mucha curiosidad por probarla. Después de la Y35, echamos de menos los inventos de Yashica.










¿Cómo que “alguien”? ¡Exijo mis royalties!
Ahora en serio, lo más sorprendente no es el tamaño ni el sensor sino que haya quien apoye esto. A la gente le gusta la marcha.
jajaja… nuestro abogado llama a tu abogado
Como gran devoto de la antigua Yashica (la auténtica, la japonesa) me da mucha lástima lo que está haciendo con esta marca el grupo chino que la compró. La están convirtiendo en la marca friki por excelencia.
Las primeras Pentax Q tenían sensor de 1/2,3 de pulgada. Lueco cambiaron al sensor de 1/1,7. Asi que es parecida a las primeras Pentax Q.