
En la lista de novedades anunciadas por Sigma de cara a la feria CP+ que estos días se celebra en Yokohama -y donde la marca siempre tiene una marcada presencia- hay una que llama especialmente la atención. No es una óptica, ni una cámara ni un filtro, sino una plantación de arroz en Aizu, la región donde se encuentra el centro de producción del que salen todos sus productos.
No es que la compañía quiera diversificar su oferta y asomarse a la industria agroalimentaria, sino que la noticia se enmarca dentro de la política de sostenibilidad de Sigma, explican desde la empresa. Como tantas otras zonas del país, apuntan, Aizu está perdiendo muchos de sus campos de cultivo, con lo que ello supone no sólo para el paisaje, sino también para los ecosistemas de la región.
Sigma Aiza Farm Corporation comenzará a operar a partir del próximo mes de abril. El arroz, eso sí, no se comercializará sino que se utilizará en el comedor de la propia factoría en Aizu que, por cierto, pudimos visitar hace un par de años para descubrir cómo se fabrican allí los objetivos de la casa.
Esta singular apuesta de Sigma parece llevar un paso más allá el recurrente discurso de todas las empresas sobre su compromiso ecológico. También refuerza esa idea del «Made in Aizu» que desde hace un tiempo abandera la compañía para recordar que es una de las pocas del sector, o quizás la única ahora mismo, que produce sólo en Japón.









