
Cuatro focales fijas (35, 50, 70 y 100 milímétros) con una apertura f2.8 en un zoom ligero, compacto y precio ajustado. Así presenta Tamron su nuevo 35-100 mm f2.8 que, disponible en versiones para Sony E y Nikon Z, se plantea como el hermano pequeño del 35-150 mm f2-2.8, también para cámaras sin espejo de formato completo.
Aunque la marca pone el acento en las posibilidades de este zoom para fotografía de retrato por la polivalencia de sus focales, en realidad estamos hablando de una óptica muy todo terreno a la hora de cubrir todo tipo de escenas. De hecho, junto al 16-30 mm f2.8 de Tamron parece formar un conjunto perfecto.

El tamaño muy compacto y el peso de 565 gramos son dos de las mejores bazas de esta óptica, sellada y que presume de un autofoco muy ágil. La rosca frontal es para filtros de 67 milímetros y la distancia mínima de enfoque es de 22 centímetros en la focal más corta, lo que se traduce en una ampliación de 1:3,3
Disponible a finales del próximo mes de marzo, su precio será de unos 920 euros. El citado 35-150 mm f2-2.8 se puede encontrar por unos 1700 euros.










¿Compacto? Jajajaja.
No pinta mal. Preferiría un 27-88 mm (equivalente a 17-55 aps-c) F2.8, pero bueno… También el peso es un acierto.
Lo que está claro es que un 24-70 no vale para nada: 24 angular pero no demasiado y 70 tele pero corto. Ni lo uno ni lo otro.
En todo caso, enhorabuena a los no montura RF de Canon, que tienen acceso a objetivos alternativos.