
DJI sigue ampliando su numerosa familia de estabilizadores. En esta ocasión el fabricante chino ha decidido actualizar su gimbal más ligero y compacto con el nuevo RS 4 Mini, que viene armado con un nuevo módulo de seguimiento por IA y es capaz de sostener equipos de hasta 2 kilos de peso.
El nuevo gimbal llega más de dos años después de la presentación del DJI RS 3 Mini, que ya tuvimos la ocasión de probar a fondo en Photolari y que inauguró esta saga de estabilizadores portátiles perfectos para viajar o para rodajes más casuales.

En comparación con el primer modelo el RS 4 Mini es ligeramente más pesado, concretamente 890 gramos respecto a los 850 de la generación anterior, contando todos los pesos e incluyendo la zapata de liberación rápida.
También es algo más grande, permitiendo incorporar el sistema de bloqueo de ejes automático de la gama RS 4 y un nuevo mecanismo de cambio a grabación vertical, mucho más rápido y cómodo.
La capacidad de carga en cambio se mantiene exactamente igual, y el RS 4 Mini puede estabilizar equipos de hasta dos kilos de peso, lo que equivale por ejemplo a una Sony A7S III armada con un 24-70 mm f2.8 GM II.G

Así que sin duda la novedad más destacable es la incorporación de un módulo externo de seguimiento con IA que se acopla magnéticamente en la parte superior del gimbal. Se trata de un pequeño dispositivo de apenas 20 gramos que permite usar la función ActiveTrack en cualquier cámara o teléfono sin necesidad de usar ninguna app.
Batería integrada de 3100 mAh con hasta 13 horas de autonomía y carga rápida, un nuevo modo «Responsive» para adaptarse a movimientos rápidos y una nueva empuñadura del tipo «maleta» más pequeña y ligera son otras de las novedades de este DJI RS 4 Mini, que ya está disponible desde 390 euros.









