
Si hablamos de cámaras digitales sin pantalla lo más seguro es que pensemos en la Leica M11-D. Un modelo que, con un precio de más de 9000 euros, se escapa del presupuesto de la mayoría de quienes quieren experimentar esta curiosa combinación de tecnología actual y diseño y filosofía de cámaras de película.
Efectivamente, nada más fácil que tapar -o girar la pantalla si es articulada- para poder tener una cámara digital sin LCD, pero no es lo mismo. Al menos eso parecen pensar en Echolens, que están trabajando en su propia versión de este proyecto con una cámara cuyo principal atractivo es la ausencia de pantalla trasera y esa filosofía analógica.

Pero, pese al diseño retro y la ausencia de pantalla, no parece que esta futura cámara tenga nada que ver con la citada Leica. Entre otras cosas porque su precio será de 150 dólares o incluso menos, unos 100 dólares, cuando se ponga en marcha el Kickstarter que sus promotores aseguran que se publicará este mismo verano.
Sin datos por ahora sobre sus especificaciones, todo hace pensar que estamos ante una cámara de juguete con un diseño algo más atractivo. «La cámara digital que se siente como de carrete», aseguran sus creadores, que ponen el acento en el color de las fotos resultantes, sin necesidad de filtros.
También se habla del «revelado» de las fotos, aunque no queda claro si hará falta pasar por alguna aplicación como en la reciente Fujifilm X-Half o simplemente que, al no tener pantalla, las fotografías no se ven hasta descargarlas en el ordenador o al móvil.
En cualquier caso, una vuelta de tuerca más a una idea a la que, cada una a su manera, muchas marcas intentan acercarse: la experiencia de una cámara de carrete, pero sin tener que pagar los peajes de la fotografía química. A la espera de ver en detalle la propuesta de Echolens, hay que reconocer que, al menos, el precio es mucho más contenido.









