«Una apertura constante de f4.5, un autofoco drásticamente más rápido y un diseño que se adapta al usuario, ya sea para seguir a un pájaro en vuelo o para trabajar desde la banda en un partido». Así presenta Sony su nuevo 100-400 mm f4.5 GM OSS, relevo del ya veterano zoom que con idénticas focales pero luminosidad f4.5-5.6 presentó en 2017.
Con un peso de 1840 gramos y un sistema de zoom interno que mantiene las dimensiones del zoom en todo el recorrido focal, uno de los puntos fuertes es poder trabajar con él a pulso. Algo importante para facilitar el trabajo en los ámbitos para los que está diseñado (fauna, deportes…) pero sin renunciar a tener entre manos un teleobjetivo de hasta 400 mm con apertura f4.5.

El enfoque automático es otro de los argumentos más potentes de un zoom que asegura haber mejorado la velocidad hasta tres veces respecto a la generación anterior. Cuenta con cuatro motores lineales XD y asegura ofrecer un seguimiento de sujetos mejorado en un 50%. Por supuesto, es compatible con el disparo de alta velocidad de las Sony A9 III y Sony A1 II, una función que -recordemos- no es compatible con ópticas de terceras marcas.

No hay datos oficiales sobre el rendimiento del estabilizador óptico OSS, pero sí se sabe que se puede combinar con el estabilizador del cuerpo de la cámara para conseguir un mejor rendimiento. Algo importante si, como decíamos, la idea es trabajar sin trípode.
En la hoja de especificaciones también se destaca el diafragma de 11 palas, el revestimiento frontal para evitar reflejos, así como la posibilidad de usar multiplicadores para llegar hasta los 1200 milímétros con recorte APS-C.
El nuevo Sony 100-400 mm f4.5 GM OSS FE estará disponible el próximo mes de junio por unos 5000 euros.









