
Aunque todavía quedan un par de meses, parece que ya toca empezar con los clásicos resúmenes del año y las listas con lo mejor de 2026. La que la revista TIME dedica a los productos que, en su opinión, han sido los mejores inventos del año es ya un clásico.
Y dentro de la interminable lista de seleccionados en las diferentes categorías, el pequeño apartado de fotografía y vídeo dentro de la sección de tecnología de consumo siempre suele dar mucho juego por el singular criterio a la hora de señalar estos grandes inventos del año.
2026 tampoco ha decepcionado y las tres cámaras seleccionadas por TIME seguramente no entrarían en el ranking de las más populares, vendidas o esperadas por los consumidores. Pero sí, es verdad, que en los tres casos se trata de cámaras un tanto singulares o que, sencillamente, costaría haber imaginado hace no demasiado tiempo.

Empezando por la Nikon ZR que aquí directamente se rebautiza como Nikon RED ZR. Una forma de dejar claro que la clave de este modelo y el motivo de ser elegida entre los inventos del año es, precisamente, ser el primer resultado de la compra de RED por parte de Nikon.

Bastante más singulares son las otras dos elegidas en esta lista donde, por cierto, la fotografía ni siquiera tiene un apartado propio y convive con todo tipo de aparatos. La GoPro Mission1 PRO ILS y su apuesta por dotarla de una montura Micro Cuatro Tercios también se considera aquí como uno de los inventos del año. Una cámara más pensada para rodajes que para el consumidor y que más allá de las campañas de GoPro está teniendo una acogida muy tímida.
Más conocida es la Instax Cinema Evo, ahora sí, uno de los inventos más curiosos del año. Una cámara instantánea que, en realidad, es una sencilla cámara de vídeo con diseño retro y un ingenioso sistema de filtros basado en la estética de las últimas décadas.
Más allá de la heterogénea selección, hay que reconocer que estas tres cámaras representan muy bien, a su manera, el momento extraño que vive el sector de la fotografía y el vídeo y esa aparente necesidad de hacer cosas diferentes para conseguir destacar en un escaparate donde las prestaciones y la calidad ya no son suficientes para determinado público.










