
La conocida marca de moda H&M ha dado un paso más en su apuesta por la innovación digital al introducir modelos generados por Inteligencia Artificial. La compañía ha copiado modelos reales para recrearlos con esta tecnología y ha llamado al resultado “gemelos digitales”. Uno de los primeros ejemplos es el de la modelo Mathilda Gvarliani, cuya versión digital ya ha empezado a protagonizar campañas publicitarias de la marca.
Segun la compañía, esta iniciativa busca agilizar la producción y reducir la huella medioambiental asociada al los viajes, sesiones de fotos y logística tradicional. Unas declaraciones curiosas por parte de una empresa que produce toneladas de ropa que transporta por todos los rincones del mundo y que, gran parte de ella, acaba en vertederos. Por no hablar de los derechos humanos y salarios de las personas que trabajan en sus fábricas-.
“Es como yo pero sin el jet lag” explica Gvarliani que no parece ver en peligro su carrera. La marca insiste en que los y las modelos reales siguen estando involucradas y tienen derechos sobre sus réplicas digitales, incluyendo compensaciones económicas por el uso de su imagen virtual, pudiendo, por tanto, aumentar sus ingresos sin tener que desplazarse. También aseguran que todas las imágenes generadas por IA estarán debidamente etiquetadas para evitar confusión con las fotografías reales.

El debate está ahora sobre la mesa y a muchas personas del mundo de la moda y la fotografía les preocupa que finalmente sí sean prescindibles del todo, por mucho que la marca, hoy por hoy, se empeñe en negarlo.
Que una empresa utilice IA, también para estos casos, no es nada escandaloso o que no pensáramos que pasaría a corto plazo. Lo que no deja de sorprender es que sigan defendiendo que es una decisión medioambiental, cuando no es descabellado pensar que se trate, una vez más, de una multinacional tratando de reducir costes de producción para seguir sacando beneficio de esas camisetas que venden a 10 euros.









