
El curioso fenómeno de las cámaras llavero que la Kodak Charmera inició el año pasado parece que sigue en buena forma. En estos meses a la pequeña Kodak con alma vintage y filosofía de juguete fotográfico le han salido muchos imitadores y la respuesta de la compañía no se ha hecho esperar: la nueva Charmera Millenium que, con nuevos diseños y filtros, vuelve a repetir la exitosa fórmula.
«Una máquina del tiempo con pura energía Y2K que cambia la nostalgia de los 80 por los brillos metálicos de los 2000», explican desde Reto, la compañía de Hong Kong que está detrás de esta cámara digital.

Más allá de los nuevos diseños y de los filtros y marcos que estrena esta nueva versión, el concepto es el mismo: se compra a ciegas una caja sin saber cuál de la media docena de diseños estará dentro. A ellos se le suma un modelo secreto, exactamente igual que ocurría con la Charmera original. Tampoco parece que vaya a haber cambios en el precio, que se moverá entre los 40 y los 50 euros.


Las especificaciones, por supuesto, son lo de menos en una cámara así, pero por si alguien tiene curiosidad, hablamos de una compacta con un sensor de 1/4 de pulgada y 1,6 megapíxeles, y un objetivo 35 mm f2.4. Permite hacer fotos y vídeo (1044 x 1080) en tarjetas MicroSD, no incluida en el pack.









