Llevo apenas un par de horas paseando por Osaka con la nueva Lumix L10 y se acerca mucho a lo que le pediríamos a una cámara ideal para fotografía de calle y viaje. Es lo mejor que se puede decir de un modelo que se ha sabido mantener en secreto hasta el último minuto y que llega para confirmar lo que hace tiempo que repetimos: hacen falta nuevas compactas y en ese catálogo el sensor Micro Cuatro Tercios tiene mucho que decir.
Presentada por Panasonic como su particular forma de celebrar el 25 aniversario de las Lumix, en realidad la L10 tiene de nuevo el nombre y las especificaciones, pero el concepto es de sobra conocido. De hecho, estábamos convencidos de que esta cámara que ya tenemos entre manos iba a ser la LX100 III. Podría serlo perfectamente, pero la marca ha decidido marcar distancias y dejar claro que estamos hablando de algo diferente, superior y, claro, más caro.
Pero la base es la misma: un sensor Micro Cuatro Tercios y un zoom estándar muy luminoso. Todo ello aderezado con controles manuales, visor en el cuerpo y una ergonomía muy bien conseguida. A partir de esa fórmula, sólo faltaba añadirle la última tecnología para tener una cámara tan apetitosa como esta Lumix L10.
Esta combinación de elementos ya conocidos hace que preguntarse por la calidad del conjunto tampoco tenga mucho interés. El sensor es el de la GH7, la óptica la hemos visto en anteriores modelos, el enfoque es comparable al de las citadas Lumix G9 II… Así que con estos ingredientes el resultado es, como era de imaginar, excelente.
Nuevo sensor, mejor enfoque
La lista de novedades empieza por un sensor de última generación. Se trata, nos confirman, del mismo que emplea la GH7, es decir, un sensor multiaspecto capaz de ofrecer 20 megapíxeles en formatos 3:2, 4:3 y 16:9. La cámara mantiene en el barril de la óptica el mando dedicado a esta función, aunque ahora han desaparecido las referencias a los formatos concretos.
Lo interesante de este nuevo sensor es que con él llega el sistema de enfoque híbrído que tanta falta hacía en toda la gama de Panasonic, incluyendo las compactas. Cualquiera que haya probado la LX100 II y, por extensión, la Leica D-Lux 8 sabrá que son cámaras estupendas pero que la velocidad de enfoque no es su mejor virtud. Algo que queda ahora resuelto en esta L10.
En las primeras y rápidas pruebas realizadas, el sistema de detección funciona estupendamente, la agilidad es notable y lo único que hemos notado es que la reacción del disparo a veces no es tan rápida como nos gustaría. Tambien se echa de menos un joystick para controlar el punto de enfoque sin tener que recurrir a la pantalla táctil como recurso rápido.

Más buenas noticias: la batería pasa a ser la misma que las usadas en las Lumix S, lo que hace que la cámara crezca y el compartimento de la tarjeta se independice, pero es una gran noticia para la autonomía de la cámara. Los datos oficiales hablan de cerca de 450 fotos, pero por lo que estamos viendo no será difícil sobrepasar las 8600 o incluso más. Otra agradable sorpresa ha sido acercar el ojo al visor electrónico y comprobar su generoso tamaño que lo hace especialmente útil y no un simple adorno para cumplir con a hoja de especificaciones.
Un zoom conocido: 24-75 mm f1.7-2.8
Otro de los elementos clave de esta L10 también resultará familiar a quienes conozcan las compactas de Panasonic. Reaparece el zoom firmado por Leica y con focales equivalentes a 24-75 mm f1.7-2.8. Una cobertura muy polivalente aunque confesamos que lo cambiaríamos sin pensar por un 20-60 mm.

En cualquier caso, el objetivo es el elemento más importante de esta ecuación porque deja clara la importancia de un sensor de este tamaño en una cámara compacta. Esto mismo con APS-C y por supuesto con una compacta full frame sería o imposible o mucho más caro y grande. El sensor Micro Cuatro Tercios de esta L10 representa el equilibrio perfecto entre calidad y posibilidad de ofrecer una óptica luminosa y con cierto recorrido.
De hecho, resulta imposible no mirar esta cámara y pensar en ella como esa Lumix S9 más centrada en foto que llevamos tiempo pidiendo. Pero, claro, en versión compacta y Micro Cuatro Tercios con zoom incluido.
De lo que no hay duda es de que estamos ante una cámara totalmente centrada en el apartado de foto. Que el sensor sea el de la Lumix GH7 podría despistar, pero las prestaciones de vídeo no parecen tener nada que ver, más allá de la posibilidad de grabar hasta 5,7KL a 50p. Por supuesto que la L10 será capaz de grabar vídeo decentemente, pero ni es ni pretende ser una cámara híbrida.

O eso nos ha parecido en este primer contacto, ojo. Porque luego vemos el botón de LUT y nos descoloca un poco. Es el mismo visto en la S9 y que también tiene potencial fotografíco, claro. Pero es que para esto ya tenemos los «foto estilos», con diferentes modos de color a los que ahora se le suman un L-Classic y Classic Gold bastante resultones.
Precio de gama alta
Bonita, rápida, y con las prestaciones que esperábamos de ella. A la espera de una prueba más pausada, no parece que haya muchos peros que ponerle a esta Lumix L10. No obstante, algo nos dice que el precio igual sí genera algo de debate. Costará 1500 euros en las versiones negra y plata, y 1600 la Titanium Gold, una edición especial con la que, dice Panasonic, conmemora esos 25 años de Lumix.
¿Un precio ajustado y competitivo? Teniendo en cuenta como está el mercado, sí lo parece. Pero tampoco podemos obviar que la Lumix LX100 II salió por menos de 1000 euros. Han pasado 8 años desde entonces, cierto, y esta es otra gama, tal y como Panasonic se ocupa de remarcar. Pese a ello, los parecidos son evidentes y algo nos dice que eso de marcar distancias respecto a las LX también puede tener que ver con el tema del precio.
Por otro lado, la citada LX100 II ahora mismo se encuentra de segunda mano más cara de lo que costaba nueva y Leica sigue vendiendo muy bien la D-Lux 8 por unos 1600 euros. Visto así, esta L10 ya no parece tanto. Tampoco si la comparamos con otra potencial competidora, la Fujifilm X100 VI que ronda, cuando se encuentra, los 1800 euros.
Efectivamente, hablamos de una cámara APS-C con notable prestigio. Pero de óptica fija, frente al luminoso zoom que ofrece esta L10 por menos dinero y a cambio de usar un sensor algo más pequeño.
En cualquier caso, toca dar la bienvenida a una nueva y muy bien preparada alternativa para fotografía de calle y viaje. La confirmación definitiva de que las compactas han vuelto.


























El sensor no es tan nuevo, como mínimo tiene 2 años. Y el precio para descojonarse… Lo bueno es que ahora la GR Ricoh IV ya no parece tan cara. XD
Y no es más que una LX100 III aunque quieran venderla como una cámara de gama superior, jajajaja. Photolari justificando el precio, ¡adónde vamos a llegar!
El primer anuncio de la L10 lo vi en vuestra cuenta de Instagram (inevitablemente la pagina web, llega después. A cambio, aqui haceís los analisis en profundidad)
Y nos pediais opinión.
La mia, alineada con el resto. Como no podia ser de otra manera: precio inflado para nivelarlo a los tiempos que corren pero en ningun caso, justificante de aportación tecnologica.
Además yo añadi una opinion muy personal: esteticamente, toda camara de color dorado, titanium, gold..es una horterada. (Mi estimadisima Fuji XF10 negra, tambien tuvo una hermana «vestida de Prada» en versión dorada. Y madre de dios del amor hermoso, pero que fea era!)
Han pasado algunos dias y finalmente no he podido resistirme a escribiros. Pese a que me voy a repetir.
Pues tuve la original LX100, que me enamoró. Hasta que el polvo se adueño de ella. (Entonces, me la vendí a bajo precio para que el comprador tuviera margen para ir al servicio tecnico para una limpieza. Pues entendí que tenia un fallo de ingenieria/diseño, sin solución en el modelo. La acerté, pues fue la critica de todo propietario de la LX100 original)
Años después de la LX100, apareció LX100 II. Que fundamentalmente aportó un sistema que se supone evitava en buena parte la entrada de polvo. Y algunas mejoras,nada revolucionario. ¿Inconveniente? Su precio se disparó en exceso, incluso para la epoca. Y mucho me temo que la discontinuaron pues fracaso en ventas.
Y ocho, si ocho años (no lo digo yo sino vosotros mismos), es decir, una eternidad depués aparece la LX100 III. Con nomenclatura L10, por orden expresa del departamento de marketing.
¿Su aporte revolucionario ocho años después? Ninguno.
Obviamente ha mejorado la formula original en todos sus aspectos, como bien detallaís. Pero aporte del tipo «puñetazo encima de la mesa»? Ninguno. (Ni tan siquiera estrena sensor)
¿Y si le sumamos un incremento notable del precio, concretamente un 50% respecto a la LX100 II?
Tal vez por los tiempos que corren les es inevitable estre incremento. (Por cierto, si sigue la colaboración con Leica, seguro que la marca del circulito rojo saca la L10 por 500 o 1000€ adicionales. Hay que ser pardillo para quemar dinero en una PanaLeica)
A mi, definitivamente, me deja sin ganas. Y ya con la LX100 y Panasonic, como una marca del pasado con los dias contados.
Porque no es que despues de tanto tiempo no aporte nada especial, sinó que además. La fotografia ha mutado notablemente.
Esta «todo terreno» ha perdido buena parte de su atractivo, pues su usuario potencial. El que pretende «una camara para todo» sin necesidad de tener que intercambiar objetivo, se ha pasado al movil.
Y el fotografo friki, se ha decantado (hace tiemo) por modelos de optica fija como GR, X100 o, directamente por tochos de medio formato.
Resumen: Se masca la tragedia.
Y que fea es en dorado, pero que fea!
No sé si en este modelo, que dicho sea de paso es bastante más grande que la LX100, habrán solventado el problema del polvo.