Han pasado más de 10 años desde esta entrevista. Y han ocurrido muchas cosas en todo este tiempo. La peor de todas, la más reciente, la muerte de Sebastião Salgado con 81 años de edad. Hace ya un año anuncio que se retiraba y aquel “ya he vivido mucho y visto muchas cosas” ahora suena casi a una despedida por adelantado.
Este pequeño encuentro celebrado en el marco de Photogenio -un magnífico festival de fotografia que se celebraba en Mazarrón, Murcia- fue casi un asalto a los amigos de la paciente organización. No había tiempo para entrevistas y no estaba agendada, pero Salgado tuvo la generosidad de sentarse un rato a charlar con nosotros.
Se publico en su momento en Quesabesde, pero ahora hemos querido recuperarla con el audio mejorado (cosas de la tecnología) para recordar aquel día que estuvimos con uno de los mejores fotógrafos del siglo XX.
La vida en color, las fotos en blanco y negro
Vista en perspectiva, seguramente ahora habríamos hecho otras preguntas -somos más viejos y quizás un poco más sabios- grabado mejor y montado todo de forma diferente. Pese a ello, siempre es un privilegio escuchar la voz tranquila de Salgado hablando de la profesión, o de cómo trabajaba ya entonces con una curiosa combinación de digital y película que le permitía obtener «el negativo perfecto, mejor que lo que conseguía con cámaras de carrete».
«Veo la vida en color, el blanco y negro es una abstracción. Y en esa abstracción me puedo concentrar en lo que quiero contar: la dignidad de las personas, las texturas del paisaje, el cielo…», nos explicaba. Un blanco y negro que también usaba para sus fotos más personales y con el que era especialmente exigente con los grises de cada copia, hasta el punto de que llegó a formular sus propios reveladores cuando trabajaba en laboratorio.

La complicada relación con la tecnología de la que nos hablaba ya por aquel entonces tal vez era un adelanto de lo que años más tarde diría sobre la fotografía con móviles o el fin de la fotografía. En 2014 era algo menos apocaliptico asegurando que igual que la revolución industrial cambió el papel de los trabajadores, la tecnología e Internet lo haría con los fotógrafos. ¿Qué opinaría ahora de la Inteligencia Artificial?
Nos quedamos mejor con los consejos que compartía entonces: compromiso social, humano ambiental… El que sea, decía, pero compromiso para dar sentido a la fotografía.











Utilizar un archivo digital para «crear» un negativo argéntino de 4 x 5 y de ahí hacer copias en papel baritado. Menuda marcianada híbrida sin sentido de alguien que se vendió como purista de la cosa.
+1
Ni idea tenéis, hizo eso mismo porque quería conseguir cohesión estética en todo el proyecto, habiendo cambiado en medio del mismo del sistema analógico al digital. Hace 20 años era la mejor manera de hacerlo.
Antes de opinar sandeces investigad un poquito, anda.
En Filmin tienen un excelente documental sobre él: La Sal de la Tierra. Bueno, a decir verdad, en Filmin hay películas/documentales sobre muchos fotógrafos/as. Es una pasada…
El doblador que le pusieron en castellano… joder, pelos de punta. El documental no tiene sentido que no sea muchísimo más conocido.
Totalmente. Muchos lo conocen por su vertiente paisajista… Sin embargo, su etapa anterior, mucho más humanista, me encantó y creo que es su mejor trabajo.
P.D. Y todo hay que decirlo también: el sacrificio y enorme trabajo de su mujer, es impagable.