
No es una guerra, es un genocidio. Un lema muchas veces repetido para explicar lo ocurrido en Gaza y que queda de relieve al ver las fotografías realizadas por el fotógrafo Saher Alghorra para The New York Times. Un trabajo que retrata la muerte, destrucción y hambruna impuesta por Israel y sus efectos sobre la población de Gaza.
Alghorra, fotógrafo palestino que nació y vive en Gaza, lleva años documentando lo que ocurre en su país para algunos de los medios internacionales más relevantes. Esta serie de fotografías le han valido el premio Pulitzer 2026 en la categoría de «Breaking news photography» por un trabajo que el jurado califica como sensible y cautivador pero que para muchos básicamente retrata el horror.



El fotógrafo Jahi Chikwendiu de The Washington Post, por su parte, ha sido premiado con el Pulitzer 2026 de fotografía en el apartado «Feature photography» por su reportaje sobre una familia en la que el nacimiento del primer hijo y el cáncer del padre conforman una de esas historias de vida y muerte que aquí ha sido retratada con extremada sensibilidad.


Gabrielle Lurie del periódico San Francisco Chronicle por sus imágenes sobre los devastadores efectos del fentanilo y el equipo de fotógrafos del The New York Times por su cobertura de la guerra de drones en Ucrania han sido los finalistas en esta misma categoría.
En la web oficial de los premios Pulitzer, concedidos anualmente por la Universidad de Columbia y que reconocen el mejor periodismo mundial realizado el año anterior, pueden verse las series completas de los dos trabajos ganadores, así como los reportajes finalistas.









