
Hace ya tiempo que Yashica dejo de ser un nombre de prestigio en el sector de la fotografia para ser una marca que, vendida al mejor postor, se coloca en productos que no siempre están a la altura. Pese a ello, es imposible no sentir cierta curiosidad por las novedades de esta compañía de Hong Kong y que ha sabido leer como pocas el interés por las cámaras de diseño retro en la que las prestaciones y resultados son casi lo de menos.
Así que, quienes no aprendieran la lección con aquellos surrealistas carretes digitales que presento hace ya un tiempo y quieran volver a probar suerte, la compañía vuelve a la carga con el desarrollo de las Yashica FX-D 100 y FX-D 300, que prometen ser la versión digital de la FX-3, una SLR mecánica muy apreciada.

El problema es que más allá de la apariencia, poco parece tener aquella cámara, muy popular en los años 80, con la futura Yashica FX-D. De entrada, ahora hablamos de una cámara compacta digital, con un zoom de 3 aumentos integrado.
Pero es que además, según puede verse en la hoja de especificaciones publicada por Yashica, ambos modelos utilizarán sensores de teléfonos móviles. Y no muy buenos ni grandes, por cierto: la FX-D 100 montará un captor de 13 megapíxeles y 1/3,06 y la FX-D 300 uno de 50 megapíxeles y algo más grande.
Pero de lo que Yashica quiere hablar en realidad son de los detalles retro de esta cámara, incluyendo la media docena de filtros de simulación de película basados en carretes de la propia marca y, atención, una palanca de arrastre que, por lo visto, habrá que accionar entre foto y foto.
Por ahora las dos cámaras se pueden reservar a través de Kickstarter con precios especiales de lanzamiento de 240 dólares para la más sencilla FX-D 100 y 340 dólares en el caso de la FX-D 300, aunque cuando salgan a la venta ambas costarán un 40% según explica la compañía. Las primeras unidades estarán disponibles el próximo mes de agosto.










Intentar captar a los que les gusta lo fotoquímico con gadgets similares pero que no haya que llevar a revelar el carrete. Me da, que como otros productos parecidos será más bien un fracaso, al que le gusta tirar película lo seguirá haciendo mientras los precios -que se han duplicado, tanto en película como en químicos- lo permitan. La marca me trae gratos recuerdos, aún hoy sigo tirando fotos con mi Yashica TLR de 6×6… casi cuarenta años que la compré y funciona genial, nada de obsolescencia programada, lo malo de todo que al ponerse de moda lo fotoquímico, su precio, en algunos casos, no es de recibo. Lástima.
Le hubieran puesto canon royal, o nikona, etc.
Para esto me compro un móvil y mucho mejor.