
¿Cómo es posible tener en un smartphone un zoom de 10x luminoso y con sensor de 1 pulgada? En Huawei lo tienen claro: sacándolo del móvil y ofreciéndolo como un modulo fotográfico externo. Esa es la propuesta con la que llegan los nuevos Mate 90 y que recuperan una idea de hace muchos años que parece que últimamente quiere volver a los escaparates.
La marca china, desaparecida de muchos países tras el veto de Trump, en realidad sigue produciendo algunos de los smartphones fotográficos más potentes del mercado. Este nuevo módulo que ofrece unas focales equivalentes a 24-240 mm f2-4.5 es una prueba más del poderío tecnológico de la compañía.
Con el nombre de Huawei Ruiying Z10 por ahora los datos son limitados y no figura, por ejemplo, la resolución de este módulo fotográfico. Hay que recordar que a diferente de los teleobjetivos que ofrecen para la gama de sus smartphone firmas como Vivo y también Oppo, en este caso se trata de un accesorio externo, que dispone de su propio sensor de imagen.

A diferencia de aquella primera generación de módulos fotogóraficos encabezada por los desaparecidos Sony QX, en este caso la conexión no sería mediante bluetooth, sino directa y magnética al cuerpo del teléfono, lo que sin duda repercute en la agilidad del manejo. Una idea que ya vimos en acción cuando hace ya casi dos años Xiaomi lanzó su propio módulo con sensor Micro Tercios.
Pese al entusiasmo que despertó en su momento y los rumores de su llegada al mercado, en realidad poco más se supo de aquello y no parece que los Xioami Optical Modular System figuren en la hoja de ruta prioritaria de la compañía.
En cualquier caso, el interés que siempre generan este tipo de productos hace pensar que existe realmente un mercado potencial para ellos. Abandonados por las marcas de fotografía -Olympus también llegó a lanzar los suyos- tal vez las empresas de smartphones sean las que recuperen la idea y consigan que funcione.











De repente, he visto la luz…
Un móvil en el que su cara trasera, en el centro, tenga un sensor APS, o incluso un FF. Bien pretegido tras un cristal de zafiro o similar que evite rayas.
Como acesorio para fotos, una carcasa robusta (pero que ocupe lo menos posible) con batería incorporada (como una power bank) con los botones y rueditas de control esenciales.
¿La montura?… TODAS. Según la carcasa tienes la montura para tu marca.
¿Os imagináis lo que supondría?
¿Qué marca de cámara tienes, Sony? Pues te compras ese móvil con la carcasa de sony y tienes todos tus objetivos trabajando con el móvil con multiplicación 1.
Ya no comprarías el último modelo de cámara, comprarías otro móvil superior.
Madremíademicorazónquélocura.
Para mí, la calidad de imagen es secundario. Estos inventos nunca han prosperado y no creo que ahora sea diferente. Un móvil nunca podrá competir contra cámara alguna en el apartado más importante: el disfrute.
Estos inventos nunca han prosperado y no creo que ahora sea diferente. Un móvil nunca podrá competir contra cámara alguna en el apartado más importante, que es el disfrute.
Repetido por aquello de: «comentario esperando ser moderado».